La economía, tema prioritario para nuevo premier
El logro de una recuperación económica real y duradera es la principal apuesta a la que tendrá que hacer frente el nuevo gobierno de Japón que se formará como expresión del Parlamento que saldrá de las elecciones legislativas del próximo domingo.
Según afirmaron ayer los analistas, la fase actual está llena de incertidumbres, si bien ya fue superado el peor momento, representado por la crisis financiera de 1998.
Así, el año fiscal 1999-2000 terminó el pasado 31 de marzo con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,5 por ciento tras la fuerte disminución del 1,9 sufrido en el año 1998-99 y de la reducción del 0,1 que se registró en 1997-98.
El nuevo PIB positivo es el fruto de una serie de planes de recuperación económica que en los últimos dos años recibieron un total de 480.000 millones de dólares de fondos públicos.
Dicha polémica, sin embargo, hizo aumentar la deuda pública, que actualmente supera el 120 por ciento del PIB y convirtió a Japón en el país más endeudado de entre los principales estados industrializados del mundo, superando incluso el tradicional pasivo estatal italiano.
La perspectiva de la economía mejoró tras el aumento en los últimos meses de las exportaciones y de la producción industrial, que reflejaron la recuperación de la economía en el resto de Asia y Europa y la estabilidad estadounidense.
La situación del consumo interno japonés, sin embargo, es aún difícil, pues aunque aumentó en el primer trimestre del 2000 el 1,8 por ciento respecto al trimestre anterior, el crecimiento llega tras un largo período de crisis y los economistas son escépticos sobre una recuperación fuerte de la demanda interior antes del próximo otoño.
De esta forma, la recuperación de la economía japonesa queda unida con la evolución de los mercados exteriores y con posibles «inyecciones» de fondos públicos por parte del nuevo gobierno.
En este sentido, el premier Yoshiro Mori declaró hace unos días que no excluye, en caso de que las urnas lo confirmen en su cargo al otorgar la victoria a su partido liberaldemocrático (LDP), un nuevo programa de ayuda estatal suplementario a los Presupuestos generales del Estado que se votarán para el año 200-2001 antes de final del presente año.
Mori añadió que antes del próximo octubre tiene que decidirse la adjudicación de varios cientos de millones de dólares destinados a obras públicas, la «especialidad» del LDP, en el poder desde hace casi 50 años.
Yukio Hatoyama, líder de la principal fuerza de la oposición, el Partido Democrático, propone en cambio una reducción del gasto público pero en ningún momento habló durante la actual campaña electoral del aumento de impuestos que ello conllevaría.
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