Teniente coronel argentino en actividad confiesa crímenes
Se trata del teniente coronel Bruno Laborde que informó a sus superiores que contaría los sucesos en los que participó, durante la dictadura, como integrante del Batallón de Comunicaciones 141 de Córdoba.
El caso parece revivir otro resonante: las confesiones del capitán de navío, Adolfo Francisco Scilingo, en 1995, al periodista Horacio Verbitsky, sobre como participó de los llamados «vuelos de la muerte» cuando presos de la dictadura fueron arrojados vivos al Río de la Plata.
La inopinada confesión puede aportar datos a la causa por la que se investiga la represión ilegal en el III Cuerpo del Ejército, con base de operaciones en Córdoba.
Laborde no sólo se autoincrimina en la declaración que hizo conocer a la jefatura militar, sino que también apuntaría a los camaradas de armas que habrían participado en esos sucesos.
Algunos de los hombres mencionados por Laborde a sus superiores se encuentran en actividad, por lo que son insospechadas las derivaciones que podrá tomar este caso. Hasta el momento, los detenidos por violaciones de los derechos humanos eran oficiales en situación de retiro, salvo algunas excepciones por juicios en trámite en algunas provincias.
Según La Nación, que publicó ayer la primicia, se desconocen los motivos que llevaron al teniente coronel Laborde a tomar esta decisión. Conocido el caso, Bendini decidió dar curso judicial a la declaración de su subalterno.
El viernes último, el Ejército hizo una presentación ante la Cámara Federal de la Capital Federal, que debía sortear qué juzgado entendería en la causa.
La sorpresa era absoluta en el ámbito militar, porque se trata del primer arrepentido del Ejército que decide autoinvolucrarse en la represión ilegal. El único antecedente hasta ahora, el del capitán de navío Scilingo, quien luego de sus declaraciones que fueron publicadas por Verbitsky en el libro «El Vuelo», se presentó en España ante el juez Baltasar Garzón para relatar los hechos ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada.
Scilingo continúa detenido en España, donde por sus dichos también está arrestado el marino retirado Miguel Cavallo, extraditado desde México.
Por la causa por el III Cuerpo se encuentran detenidos por la represión ilegal en el III Cuerpo su ex comandante, el general retirado Luciano Benjamín Menéndez, imputado de privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados y homicidio agravado por alevosía y número de partícipes.
También están detenidos en la misma causa, entre otros, los militares César Emilio Anadón, Luis Alberto Manzanelli, Carlos Alberto Díaz y Oreste Valentín Padován y el ex agente civil de inteligencia militar, Ricardo Alberto Lardone.
Más allá de la situación sobre la investigación en el III Cuerpo, la confesión de Laborde aportará como elemento inédito el hecho de ser el primer oficial del Ejército en aceptar su participación en la represión ilegal. ¿Se quiebra el juramento del silencio que lleva más de un cuarto de siglo?
La causa Menéndez está actualmente trabada por que un juzgado consideró constitucionales las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Esta legislación, conocida como de «Impunidad» fue derogada por el Parlamento y permitió la reapertura de juicios sobre la ESMA y el Primer Cuerpo de Ejército.
Menéndez, apodado «Cachorro» era el amo de vida y haciendas del Cuerpo de Ejército III, con jurisdicción sobre diez provincias. Funcionaron en ese espacio campos de detención tétricos como el de «La Perla», conocido también como «La Universidad», en la provincia de Córdoba. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad