Líder de los Verdes celebra la primera boda entre homosexuales en Francia pese a presiones

Alcalde galo casa a parejas gay

El gobierno y la justicia francesa ya declararon ilegal el enlace, lo que preanuncia una disputa legal y un debate en el seno de la sociedad francesa.

Los dos esposos llegaron al municipio en un Rolls-Royce color marrón bajo un sol radiante. Bertrand estaba vestido de gris con una camisa color crema, mientras Stephane lucía una camisa clara y anteojos de sol.

Ambos descendieron de la limusina entre los aplausos de sus allegados y de quienes apoyan las bodas entre personas del mismo sexo.

Entre ellos, se encontraba una delegación del Manifiesto por la Igualdad de los Derechos, un vocero del partido Verde y un enviado especial de la alcaldía de París.

Tras el «sí» de rigor, ambos intercambiaron anillos entre aplausos y el tradicional lanzamiento de arroz, en una ceremonia que estuvo rodeada de un gran dispositivo de seguridad.

El casamiento está llamado a generar fuertes controversias en Francia. Los partidos Verde y Comunista, junto a fuerzas minoritarias de extrema izquierda, respaldaron abiertamente la decisión del alcalde Mamère.

En el Partido Socialista (PS), principal fuerza de oposición, las opiniones están divididas y ya está en curso un debate interno sobre la conveniencia de respaldar o no las uniones entre homosexuales.

Bertrand de Loze, el fiscal de Burdeos, ya comunicó su oposición a la ceremonia porque, dijo, el código civil no permite la unión entre personas del mismo sexo. Además expresó que, desde un punto de vista formal, la dirección de ambos contrayentes en la localidad de Begles resultaba ficticia.

El alcalde Mamere, juzgado como «territorialmente incompetente» para permitir la boda, rechazó cada una de las acusaciones y dijo estar listo para «asumir todas las consecuencias administrativas, civiles y penales» de su acto.

El primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, amenazó hace días a Mamère con «las sanciones previstas por la ley» en caso de concretar el matrimonio.

La decisión de Mamère puede derivar en suspensión o revocación del cargo, además de una multa de 1.500 euros por incumplimiento de normas del registro civil y acciones penales.

La fiscalía busca ahora anular la boda, un procedimiento que anuncia una prolongada batalla judicial, ya que el alcalde y la pareja advirtieron que agotarán todos los recursos a su alcance e incluso recurrirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que puede demorar varios años en emitir un fallo.

Entre los detractores, numerosas personas se reunieron en el llamado Grupo para el Derecho de los Niños, para oponerse a la decisión de Mamere.

«Tengo dos padres, ninguna madre, gracias Mamere», se leía en un cartel, mientras otro indicaba: «Mamere fascista, no existes sólo tu».

Un intento de invadir el municipio en señal de protesta, por un grupo de manifestantes, fue rechazado por las fuerzas de seguridad.

Varios simpatizantes de las uniones entre homosexuales se dieron cita frente a la alcaldía para respaldar la decisión de Mamere, entre ellos cuatro exponentes del movimiento «Hermanas de la perpetua indulgencia» que portaban una leyenda con el deseo de «Larga vida a los esposos».

Bélgica y Holanda son los dos únicos países europeos donde las parejas homosexuales pueden casarse. Suecia y España están estudiando sumarse a este derecho.

En Francia, el gobierno socialista que precedió al actual de derecha aprobó una ley que legalizaba las parejas de hecho entre homosexuales, pero sin permitir el matrimonio.

En América Latina, sólo la ciudad de Buenos Aires permite las uniones civiles entre parejas de un mismo sexo. *

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