Los embajadores

Se fortalece la democracia en Venezuela

La próxima realización de un referéndum revocatorio presidencial en Venezuela representa un triunfo rotundo de la democracia participativa promovida por el presidente Hugo Chávez, y una derrota del golpismo, el terrorismo y el sabotaje.

Estamos en presencia de un acto sin precedentes en América Latina: un presidente que acepta de buen grado someterse al juicio popular a la mitad de su mandato, a pesar de la larga cadena de conspiraciones, intentos de golpe, sabotaje económico y terrorismo de sus opositores.

Las fuerzas de la oposición, usando amenazas, fraude y una campaña mediática sin tregua, apenas consiguieron superar el mínimo necesario de 20 por ciento de las firmas para convocar a este referéndum, contenido en nuestra Constitución por iniciativa del propio Chávez.

Muchas de las firmas que aparecen hoy como válidas, corresponden a personas muertas o a firmantes con cédulas de identidad falsas, pero que aún así el sector oficial resolvió aceptar el reto y enfrentar la prueba electoral, porque la mayoría de los venezolanos y venezolanas ya conoce donde están los que defienden sus derechos y donde los que pretenden perpetuar la marginación y la pobreza en mi país.

Niego categóricamente que la consecución de las firmas opositoras represente una derrota del gobierno de Chávez.

El hecho que demuestran las cifras es que 80 por ciento de los electores venezolanos, sometidos durante meses a un bombardeo propagandístico incesante por radio, televisión y prensa, decidió no firmar por el referéndum, en muchas ocasiones arriesgando sus empleos e incluso su seguridad física.

Como dijo el Presidente en su discurso a la nación, el juego comienza hoy. Hasta ahora los únicos que han jugado son los de la oposición.

Vencedor absoluto en siete procesos electorales desde 1998, Chávez anunció en su discurso de anoche que se iniciaba ahora la octava batalla de su Revolución Bolivariana, que se ha propuesto refundar las bases económicas y sociales de un país que vive el contraste de su inmensa riqueza petrolera y un elevado porcentaje de pobreza

De esta batalla, como de las anteriores, el pueblo saldrá nuevamente victorioso.

En un panorama de acelerado crecimiento económico (diez por ciento en 2004 según proyecciones la Cepal) y vastos programas sociales lanzados por Chávez, la oposición necesita conquistar 4,2 millones de votos en el referéndum de agosto para vencerlo.

Para ello debe convencer a 1,7 millones de votantes, además de los que ya firmaron por el referéndum.

Es de esperar que la oposición renuncie a la violencia y acepte el juego democrático por el bien de Venezuela. *

 

(*) Embajadora de Venezuela en Uruguay

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje