Paramilitares secuestraron a diputado

Colombia: golpe a proceso de paz

El gobierno advirtió que no cederá a las amenazas.

El máximo jefe de las AUC, Carlos Castaño, leyó ayer desde la clandestinidad un comunicado en el que, después de atribuirse el secuestro del diputado Guillermo León Valencia, condicionó su liberación a que se le rinda un balance oficial de los veinte meses de negociaciones para la paz entre el gobierno y los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El secuestrado es hermano de Fabio León Valencia, importante negociador del gobierno en el diálogo con las FARC, aunque Castaño aclaró que no se busca su «renuncia».

«Tampoco pretendemos obstaculizar el proceso de negociación, pero sí intentamos impedir la continua y progresiva entrega del país a la guerrilla», agregó el líder paramilitar. Castaño, jefe de la organización armada ilegal derechista, explicó que sus «comandos» urbanos secuestraron el lunes en Medellín a Guillermo León después de las declaraciones dadas por Fabio en Madrid.

El diputado había rechazado las supuestas vinculaciones de las FARC con el narcotráfico y describió a quienes las combaten desde la clandestinidad como «enemigos de la paz».

El rebelde derechista dijo ayer en su declaración que la liberación de Guillermo León se producirá «cuando todos los colombianos vean a los negociadores del gobierno actuando seriamente y comprometidos con la defensa y preservación de los legítimos derechos de los nacionales».

Las AUC, que son descritas como escuadrones rurales de la muerte, cuentan en varias regiones del país con un total de aproximadamente 5.000 combatientes que, se dice, son financiados por personas afectadas por los secuestros y extorsiones de los guerrilleros, y también por poderosos narcotraficantes. En su comunicado, Castaño sostuvo ayer que no está de acuerdo con las manifestaciones de Fabio León Valencia en cuanto a que «ni un peso» del Plan Colombia, que busca combatir el narcotráfico, «puede ser empleado contra la guerrilla».

Dice que no se puede aceptar esa posición del negociador cuando las FARC «usan todo su dinero proveniente del narcotráfico contra el resto de los colombianos».

«Ahora resulta», según Fabio, que los de las FARC «son muy buenos y el resto de los colombianos somos muy malos y por eso se deben unir el gobierno y las FARC contra quienes hemos combatido a la guerrilla en Colombia; esto es inadmisible», agrega. El ex presidente del Congreso Nacional y negociador Fabio Valencia, se abstuvo ayer de hacer cualquier comentario sobre las amenazas y pronunciamientos de Castaño, pero el martes había advertido que no cederá en la búsqueda de la paz.

Nunca antes se había producido una retención de algún familiar de un negociador durante los anteriores fracasados procesos de paz con las FARC u otras organizaciones de alzados en armas.

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