La adicción a la guerra de EE.UU. drena sus finanzas a un punto crítico

A pesar de las alardes de la administración Trump, el panorama económico de los Estados Unidos no es tan optimista como parece debido al incesante gasto en guerras.

Trump habla frente a cientos de efectivos militares desplegados en Afganistán. Foto de archivo: Flickr / The White House
Trump habla frente a cientos de efectivos militares desplegados en Afganistán. Foto de archivo: Flickr / The White House

La Casa Blanca de Donald Trump alardea constantemente sobre su poderío económico, mientras barren debajo de la alfombra la verdad de su estado presupuestario actual.

La Oficina de Presupuesto del Congreso ahora proyecta que Estados Unidos tendrá un déficit de más de un billón de dólares durante por lo menos los próximos 10 años. Debido a que la economía estadounidense es la base de su poderío poder militar, esta situación amenaza a ambas instancias.

Las grietas emergentes en el poder financiero de la unión norteamericana, la evasión fiscal, la corrupción y el gasto interminable de guerra están contribuyendo a que el país sea menos seguro económicamente en el futuro.

El déficit ya cerró en 1 billón de dólares en 2019 y aumentará más al cierre del 2020, según publica el portal de economía Insider.

De hecho, la situación se pone más oscura: la deuda actual de Estados Unidos asciende a los 23 billones de dólares y está en aumento. Y si se suman los llamado «pasivos no financiados», o sea gastos prometidos por la administración Trump, ese número sube hasta la friolera suma de 75 billones de dólares.

Solo en intereses a los acreedores, el país pagó 500 mil millones de dólares en el periodo fiscal 2018-2019.

Buenos ingresos pero demasiados gastos

Este negativo panorama preocupa a los especialistas en este momento en particular en que los ingresos fiscales están en un punto históricamente alto.

Eso significa que el déficit empeorará durante la próxima recesión, y también significa que Estados Unidos tiene principalmente un problema de gasto, no un problema de ingresos.

Sin embargo, los formuladores de políticas tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata han tocado poco el creciente gasto militar que potencia la deuda y el gasto tóxico.

Las proyecciones dicen que para 2023 , el gobierno federal gastará más en intereses, o en el pago de la deuda nacional, de lo que gasta en la defensa nacional. Eso es significativo porque en este momento se gastan casi US$740 mil millones en defensa cada año. En comparación, China gasta US$250 mil millones anuales en defensa y Rusia menos de US$60 mil millones.

 

 

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