El "Mallku" boliviano llama a aymaras peruanos a sublevarse contra los blancos
El líder de los indígenas aymaras del oeste y centro de Bolivia, Felipe Quispe, llamó ayer jueves a sus «hermanos de Perú» a sublevarse contra la autoridad «qara» (blanco sin riqueza), en alusión a la rebelión indígena en el poblado de Ilave, Perú, cerca de la frontera con Bolivia.
Tras considerar el linchamiento del alcalde de Ilave, Cirilo Robles, a manos de aymaras peruanos como un «hecho histórico», pidió a los ilaveños «firmeza y solidez, porque ya es tiempo de autolibertarnos, de luchar por la nación indígena originaria, que tarde o temprano nosotros mismos vamos a autogobernarnos».
Mejor conocido como «Mallku» (dignidad, autoridad máxima en lengua nativa), justificó, en declaraciones a la AFP, el asesinato de Robles, por corrupción.
«Nosotros (los aymaras) matamos a los traidores, a los ladrones», dijo, luego de asegurar que el linchamiento de Robles «puede ser nuevo en allá (en Perú), pero acá es corriente».
El «Mallku», un historiador de 63 años y ex guerrillero, ya declaró la guerra al gobierno boliviano del presidente «qara» Carlos Mesa, a quien, por otra parte, compara con el conquistador español del siglo XVI Francisco Pizarro.
Habitualmente invoca la filosofía quechua que predica «ama súa (no seas ladrón), ama llulla (no seas flojo) y ama quella (no seas mentiroso)», como pauta de conducta y referente de castigo.
El líder indígena es congresista boliviano desde agosto de 2002 y fundador y líder de Movimiento Indigenista Pachacuti.
Consideró «normal» que en Bolivia se sustituyan por la fuerza autoridades republicanas, blancas o mestizas, por autoridades originarias.
«En muchas provincias ya no tenemos autoridades» republicanas, aseguró, luego de recordar la masacre de un militar en la comarca aymara de Achacachi, en abril de 2000.
Quispe pidió observar el derecho consuetudinario, que es la ley que rige en las comunidades aymaras de Bolivia y Perú.
Al tiempo de sostener un ejemplar de la Constitución boliviana, dijo que «en las comunidades no sirve (con ella) se limpian el trasero, nadie entiende».
Tras reivindicar la nación aymara, enfatizó: «no me siento boliviano, soy collasuyano», una de las cuatro provincias del precolombino Tahuantinsuyo, cuya jurisdicción geográfica abarcó territorios de Ecuador, Bolivia, Perú, Chile y Argentina.
El «Mallku» pidió al presidente peruano Alejandro Toledo, «un quechua», a «pensar tres o cuatro veces» antes de reprimir a los aymaras del sudeste peruano que han tomado como rehenes a cuatro regidores de Tilali, otro poblado cerca de Ilave.
«Los blancos que han invadido Perú están muy impresionados por ese hecho histórico que hicieron nuestros hermanos de Ilave. Piensan que toda la vida el indígena va ser sumiso, manso, pisoteado, discriminado, racial, cultural, espiritual, moral, política y económicamente», justificó.
«Estamos viviendo otra instancia. Esta (la de Ilave) es otra forma de patear el tablero político», indicó, al precisar que el episodio es otra demostración de que los aymaras «hemos levantado la cabeza (…) ese gigante dormido se ha sacudido de esa apatía (secular), se ha puesto de pie», afirmó. *
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