ANALISIS INTERNACIONAL

Bush y Cheney ante la Investigadora del 9/11

Después de muchas vueltas, Bush y Cheney testimoniarán el jueves ante la Comisión Investigadora de los atentados del 11 de setiembre. Trataron de evitarlo y de postergarlo, pero no pudieron. Lo mismo sucedió con Condoleezza Rice, tras varias negativas arrogantes. Eso sí: el presidente y el vice responderán en privado y sin prestar juramento. Su comparecencia se produce en el peor momento para ellos: abundan las evidencias de su responsabilidad en los atentados y de las mentiras flagrantes en que basaron la invasión a Irak. Más aún: ahora la guerra misma está cuestionada a medida que aumenta el número de soldados muertos y que la llamada coalición se desmorona.

Los féretros de los soldados

Conmovió a EEUU la difusión por prensa y TV de los féretros de los soldados muertos en Irak, cuyo número se aproxima al centenar en este mes de abril. Desde la primera guerra del Golfo (1991) se prohibe publicar fotos de soldados muertos. En este período sólo pudo verse las tomas de los marines arrastrados por las calles de Mogadiscio, Somalía. Al comienzo de la invasión a Irak, marzo 2003, el Pentágono puso fin a la cobertura periodística de las ceremonias que rodean el retorno de los soldados muertos en la base Dover de la Fuerza Aérea en Delaware. La norteamericana Tami Silicio fotografió una veintena de ataúdes cargados en un avión para su retorno a EEUU desde Kuwait. Tras su publicación en The Seattle Times (la ciudad donde se verificó la gran protesta contra la OMC), fue despedida de su trabajo. Al respecto se publicó el siguiente comentario: «La constancia de la muerte está prohibida para los soldados propios; están entrenados para matar, no para morir. Los norteamericanos pueden desayunar con niños palestinos aplastados por tanques israelíes. Pero un féretro con la bandera estadounidense es una emoción insoportable, hasta el punto de convocar preguntas donde sólo había silencios». Después otra persona (Russ Kick) consiguió las fotos de 361 féretros, las colgó de su red, fueron reproducidas por el Washington Post y hasta por el New York Times, luego por la TV. Madres de soldados muertos se declararon a favor de la publicación de esas fotos, para romper el muro del silencio. Impactó a la población, simultáneamente, la muerte en Afganistán de un famoso jugador de fútbol americano, Pat Tillman, que tras el 11 de setiembre dejó de lado un contrato por más de 3 millones de dólares para unirse a las fuerzas especiales en ese país. Y la confirmación de que hay soldados USA, como Keith Maupin, secuestrados en Irak.

La guerra abierta

Lo que acontece es que en Irak ha pasado a librarse una guerra abierta, en la que el frente (o los frentes) están en todas partes y en la cual van tomando parte mayores sectores de la sociedad iraquí. Las tropas estadounidenses sufren bajas todos los días. La población iraquí también, pero éstas no se contabilizan. En Falluja, a pesar de la tregua proclamada, hay fuego a discreción, bombardean desde helicópteros, arrasaron una mezquita, y el mando militar yanki anuncian una ofensiva total que puede derivar en una carnicería. Algo similar acontece en Najaf, donde proclamaron su decisión de asesinar al líder chiíta Moqtar al-Sadr y ayer mataron 40 iraquíes desde el momento en que tropas yankis pasaron a sustituir a las españolas, que retornan a casa. EEUU mantiene en la región 135 mil hombres, incluidos 20 mil que tenían fijado retirarse y permanecerán cuatro meses más, y a los que se agregarán 10 mil efectivos de tropas frescas. Gran Bretaña también acrecentará sus efectivos en 2.000 hombres y lo mismo hará Australia. Ahí está el grueso de las tropas de ocupación, que es el verdadero gobierno, con Paul Bremer como mascarón.

La coalición se desmorona

Porque es un hecho que la coalición se desmorona. Junto a las tropas enviadas por Aznar, las de Honduras y República Dominicana también se retiran. Voceros del gobierno de Washington anunciaron que tomarán represalias contra estos países, en materia inmigratoria y comercial, para evitar que el ejemplo cunda. La permanencia de El Salvador probablemente no se extienda más allá del 30 de junio, vistas las protestas contra el presidente Francisco Flores, las manifestaciones ante la embajada USA en San Salvador y los consulados de ese país en EEUU. También se retira Tailandia y Polonia evalúa acotar su permanencia a un plazo determinado. Lo que sí se acrecienta es el número de mercenarios que trabajan por la paga, como veremos en próxima nota.

También se disgrega el gobierno provisional iraquí, un elenco desprestigiado al extremo. El recambio de personajes que se urde trabajosamente para después del 30 de junio dejará todo igual. *

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