Allende impulsará juicio en Roma contra Pinochet
La legisladora, de 55 años, hija del presidente Salvador Allende, muerto durante el golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973, llegará el miércoles 21 a Roma, donde se reunirá con el fiscal Giancarlo Capalbo, a cargo de la instrucción preliminar del juicio, anticipó ayer a ANSA el Comité por la Memoria y la Justicia en Chile, con sede en esta capital.
Los italianos Omar Venturelli, Jaime Donato, Giovanni Maino, Juan José Montiglio y Vignaldo Araneda Pizzini fueron víctimas de la dictadura pinochetista y sus familiares, patrocinados por el abogado Giancarlo Maniga, iniciaron una causa similar a la que, ahora en su fase oral y pública, se desarrolla ante la Segunda Corte D’Assise de Roma (tribunal penal) contra siete militares argentinos por la desaparición de ocho italianos.
Estos juicios pueden realizarse en Italia en virtud del «derecho de sangre» y el Código Penal que prevé procesos, incluso en ausencia, por delitos cometidos en cualquier parte del mundo contra ciudadanos de este país, a diferencia de lo que ocurre por ejemplo en España.
El abogado Maniga, que desde 1991 representa a los familiares de los desaparecidos italianos en Argentina, encara nuevamente la compleja tarea de lograr justicia, no sólo en el proceso contra Pinochet sino también en otra causa cuyo eje es el macabro «Plan Cóndor», de coordinación represiva entre las varias dictaduras militares que soportó el Cono Sur en las décadas del 70 y 80.
La causa por «el Cóndor» también está en Roma en fase de instrucción ante Capalbo y en ella Maniga se desempeña junto a su colega Luigi Saraceni, en representación de un amplio grupo de ítalo-sudamericanos secuestrados y asesinados, entre ellos Lorenzo Viñas Gigli, hijo del escritor argentino David Viñas y pariente cercano (por vía materna) del famoso cantante Beniamino Gigli.
La diputada Allende, cuya agenda italiana prevé además de la cita con Capalbo, ofrecer una conferencia de prensa y reunirse con el premier Giuliano Amato y varios representantes del mundo político local, se ocupará en esta visita sólo de la causa por los cinco italianos víctimas del régimen de Pinochet.
Venturelli, nacido en Modena (Emilia Romagna, en el centro- este de Italia) en 1942, fue secuestrado casi un mes después del golpe de Estado, el 4 de octubre de 1973, en un falso «traslado» desde la cárcel de Temuco, en la que estaba preso desde el 11 de setiembre.
Maino, secuestrado en Santiago el 26 de mayo de 1976, había nacido en Chile en 1949 pero su pasaporte italiano quedó en la casa desde la cual fue llevado hacia su destino final.
Donato, nacido en 1936, «dirigente sindical y miembro del Comité Central del Partido Comunista, fue secuestrado por la DINA el 5 de mayo de 1976 y llevado a la ‘Villa Grimaldi’, campo de ese servicio de inteligencia chileno, de donde nunca regresó», explicó la fuente del Comité por la Memoria y la Justicia en Chile.
Montiglio, por su parte, de 24 años en 1973, era militante socialista e integraba el «grupo de amigos del presidente» Allende (GAP) como guardia personal (el mandatario había sufrido dos atentados) y fue preso en el Palacio de La Moneda (sede del gobierno) el mismo día del golpe de Estado.
El joven fue detenido ileso en el regimiento de Tacna (norte de Chile) y de allí «desapareció» tras ser llevado para un interrogatorio.
A casi 30 años, en otro dramático peregrinaje contra la impunidad, familiares y testigos de delitos de lesa humanidad, entre ellos el escritor chileno Luis Sepúlveda, se disponen a desfilar ante la Fiscalía romana.
Funeral
Los restos mortales del general retirado Humberto Gordon, enjuiciado por cinco asesinatos y jefe de la policía secreta durante la dictadura chilena de Augusto Pinochet (1973-1990), fueron sepultados este sábado en Santiago con honores militares.
El comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, encabezó el cortejo junto a otros generales, ex ministros y funcionarios del régimen de Pinochet, tras una misa celebrada en la Catedral Castrense.
El general Pinochet no acudió al sepelio en el Parque del Recuerdo de Santiago, pero el viernes llegó hasta el velatorio del ex jefe de la Central Nacional de Informaciones (CNI), en una de sus escasas apariciones públicas desde que regresó a Chile el pasado 3 de marzo, luego de 503 días de arresto en Londres.
«Me siento mal, unos antes y otros después», se escuchó decir a Pinochet, visiblemente afectado, mientras aguarda el veredicto de la Corte Suprema que ratificará o revocará su desafuero, decidido por la Corte de Apelaciones de Santiago para enfrentarlo a más de un centenar de querellas. Gordon, de 70 años, se hallaba en libertad condicional y murió el jueves de un infarto cardíaco, sin admitir su responsabilidad en los asesinatos del líder sindical Tucapel Jiménez, el periodista José Carrasco y otros tres opositores a la dictadura de Pinochet (1973-1990).
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