Jornada sangrienta: 8 muertos, entre ellos 4 niños

La violencia no cesa en Irak

Fuentes hospitalarias confirmaron la existencia de cuatro cadáveres infantiles.

Los pequeños se habían acercado a ver el incendio de un vehículo que integraba una caravana militar estadounidense, cuando militares norteamericanos dispararon contra ellos.

Al mismo tiempo, en Mossul, dos empleados del hospital murieron durante un ataque con misiles que cayeron sobre la ciudad, uno de los cuales impactó precisamente en el centro médico.

Los dos muertos y 10 personas que resultaron con heridas eran empleados del hospital; al parecer ningún paciente fue alcanzado por los proyectiles que también cayeron en el Hotel Ashur, según informó el comandante de la policía Abdel Rhaman al Obeidi.

Un tercer misil impactó en el edificio de la radio y televisión locales, dijo su director Ghazy Faysal.

En Kirkuk, norte de Irak, un oficial de la policía, miembro de la guardia de las instalaciones petroleras del lugar fue abatido hoy mientras se dirigía a su trabajo. Le dispararon desconocidos con armas automáticas.

En el Hospital Militar de Kuwait City murió ayer el miembro de la guardia costera norteamericana que había resultado herido antes de ayer. Por su parte, el administrador del gobierno provisorio estadounidense en Irak, Paul Bremer, advirtió ayer que existen cantidad de armas en las mezquitas, mausoleos y escuelas de la ciudad santa de Nayaf, centro Irak, donde está atrincherado el dirigente radical chiíta Moqtada Sadr.

Bremer agregó que «esta situación explosiva constituye una amenaza para la población de esta ciudad».

Numerosas fueron también las advertencias de parte de las autoridades chiítas iraquí e iraní de no violar la ciudad santa.

Hace dos días Sadr amenazó con recurrir masivamente al «arma» de los kamikaze, si las tropas estadounidenses que se hallan en Nayaf atacan.

Un nuevo acuerdo que prevé una tregua «ilimitada» fue establecido en la ciudad iraquí de Falluja, al oeste de Bagdad, por representantes de la ciudad, que está sitiada por las tropas de la coalición internacional.

«El cese del fuego fue prolongado sin límites de tiempo», dijo Hachem al-Hassani, del partido islámico iraquí que participa en las negociaciones.

El acuerdo prevé, a partir del martes próximo, la prohibición de portar armas en la ciudad, además de la existencia de patrullas comunes de la coalición y las fuerzas del orden iraquí.

«Todos se están concentrando demasiado en la cuestión de los rehenes (occidentales en Irak) mientras existe mucha gente que sufre en Falluja», declaró hoy a la prensa en Bagdad, Mohammed Bashar Faidhi, miembro del Consejo de los ulemas sunnitas iraquíes que, en las últimas semanas, contribuyó a liberar occidentales secuestrados en Irak.

«Si los norteamericanos atacan Falluja, agregó, tendrán enfrentamientos brutales y nosotros no queremos que nuestro hijos crezcan pensando que los norteamericanos son enemigos que hay que matar».

Por último, ayer se informó que la más importante terminal petrolera de Bassora, cerrada ayer después de los ataques de tres embarcaciones kamikaze, «volverán a funcionar mañana», dijo hoy en conferencia de prensa el ministro iraquí del petróleo Bahr al Ulum.

El cierre, explicó, fue imprescindible para poner nuevamente a punto las medidas de seguridad y controlar los daños, aunque éstos no fueron demasiado importantes. Por la terminal atacada por los kamikaze pasa el 85 por ciento de los 1,9 millones de barriles de petróleo exportados diariamente del país árabe. *

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