ANALISIS INTERNACIONAL

Los presos de Guantánamo ante la Comisión de la ONU

El chantaje y las maniobras perpetradas por EEUU impidieron que el 22 de abril se tratara en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra la moción de Cuba sobre la situación de los presos en Guantánamo.

Pero fue un episodio aleccionador.

La potencia que pretendió acusar a Cuba en materia de derechos humanos quedó acusada ante la conciencia del mundo por mantener un campo de concentración en la base naval del territorio usurpado la isla, con 660 presos de 40 países sometidos a torturas y vejaciones permanentes.

A la vez, se evidenció la doble moral de los que acompañaron a EEUU en esa farsa indecorosa. Fue un auténtico striptease.

Los acusadores acusados

Cuba presentó, luego de consultas y ajustes de redacción con varios países, el documento L-88 Revisión 2, titulado La cuestión de las detenciones arbitrarias en la zona de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo.

De inmediato EEUU comenzó sus manejos para presentar una moción de No Acción, que bloquearía la discusión del tema en ese momento y en el futuro. Abierta la sesión, el delegado cubano Iván Mora Godoy declaró: «Una vez más, la fuerza de las presiones se ha hecho sentir en esta sede, así como en las capitales de todo el mundo.

Estados Unidos ha llegado al colmo de amenazar y chantajear a los países que tienen nacionales en la Base Naval, con que si emiten un voto a favor de la Resolución cubana, o la patrocinan, impedirían u obstaculizarían los contactos, la liberación o traslado a sus países de origen de estas personas. ¡Qué desvergüenza y deshonra!».

En una conferencia de prensa brindada en La Habana el mismo día 22 ante 87 periodistas de 27 países, el canciller Felipe Pérez Roque detalló este juego de presiones, en un relato que parece una novela de misterio. Empezó con la Unión Europea, que batió el récord de fariseísmo.

Su delegado, en una entrevista con los cubanos el día 21, anunció después de muchos circunloquios que votaría contra la resolución cubana, y adujo este fundamento: ¡Sí, es una vergüenza,es un doble estándar, es una prueba de la hipocresía de nuestra política; pero así es el mundo en que vivimos!.

Horas después les comunicó que tras una nueva reunión con el representante estadounidense se había acordado que la moción de No Acción sería presentada por un delegado de la Unión Europea (no se supo de qué país), a nombre de ese bloque más EEUU, Australia y Canadá, haciendo el mismo servicio que Honduras en la instancia anterior contra Cuba.

Precisamente, el delegado hondureño se ocultó todo el día para no revelar su posición. Pero por esas cosas del destino se logró conocer el texto anticipado de su fundamento de voto, que tras incoherencias varias concluye con el apoyo a la moción norteamericana. Lo mismo hicieron Perú y Costa Rica, a pesar de que este último, al tratarse los casos de Belarús y de Zimbabwe, había fundamentado extensamente contra las mociones de No Acción, que impiden tratar los temas controvertidos.

Striptease de doble moral

El caso de Chile es peculiar. Cuando adoptó la vergonzosa actitud de votar contra Cuba en la Comisión de DDHH, el presidente Lagos dijo que también estaba preocupado por la situación en Guantánamo. Pero cuando tuvo ocasión de demostrarlo, se movió con pretextos y evasivas y decidió no apoyar el proyecto L-88. México, que se había pronunciado contra Cuba contraviniendo los principios históricos de su política exterior (lo que fue condenado vivamente por la opinión pública), mantuvo una actitud ambigua hasta último momento. La República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Australia, se alinearon con EEUU. Gran Bretaña, ni hablar. En cuanto al vicecanciller checo, que había hecho una gira por América Latina pidiendo el voto contra Cuba, ahora opinó que Guantánamo era un tema entre Cuba y EEUU…

Quienes adoptaron estas actitudes, dijo el representante cubano, «se han desnudado totalmente ante la opinión pública mundial en un striptease de doble moral».

Como la sombra al cuerpo

Cuba no ha retirado su proyecto. Simplemente lo ha pospuesto y se reserva el derecho de volver a presentar ese texto u otro, relativo por ejemplo a la situación de los más de mil presos, muchos de ellos inmigrantes, que permanecen en cárceles de EEUU sin juicio y sin defensa.

Con esos temas «los vamos a perseguir como la sombra al cuerpo» dijeron los delegados cubanos. Entre tanto, esta batalla por los derechos humanos y por el derecho internacional significó una lección moral y colocó sobre la mesa el escandaloso tema de los presos de Guantánamo, que ya no se podrá ocultar. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje