ENTREVISTA: LUIZ MONIZ BANDEIRA (BRASIL)

Si Uruguay no quiere el parlamento regional "que se salga del Mercosur"

–Nos comentaba fuera de micrófonos que vivió en nuestro país, estuvo exiliado en Uruguay, ¿cómo fue esto?

–En 1964 y 1965 y para mí a pesar de la situación que fue el exilio es un grato recuerdo que tengo de Montevideo y de sus habitantes: tengo por consiguiente el Uruguay en mi corazón.

–¿Qué significa para usted Itamaratí?

–Es una institución que formula la política exterior de Brasil, que tiene una respetabilidad internacional.

–¿Por qué? ¿Cómo la ha conseguido?

–Es una institución muy profesional, muy seria, que tiene una coherencia en su política. Hay cambios… es lógico, pero hay una base política que se mantiene en la unidad, hay una continuidad también en la política externa de Brasil.

–¿Esa continuidad tiene un perfil propio más allá del presidente?

–Itamaratí es una institución muy sólida, tradicional, porque Brasil ha heredado toda la diplomacia de Portugal. El propio Henry Kissinger en su libro «Does America Needs a Foreign Policy» reconoce que es una diplomacia de primer mundo que tenemos.

–En Brasil hay millones de personas que están por debajo de la línea de pobreza, prácticamente en el último escalón de la pobreza. Cómo es para usted pertenecer a un país en esas condiciones?

–Es lógico porque hay un proceso de acumulación de capital brutal, de concentración de la riqueza y hasta ahora es imposible resolver eso en poco tiempo, incluso con el problema de la deuda externa. Ahora, en Argentina el nivel es mayor que en Brasil, el número por debajo del nivel de pobreza ya llega al 50%, en Brasil está en 28%, en una población inmensa de 180 millones de habitantes. Tuvimos una década muy mala en los 90, si la década del 80 fue una década perdida, esta –la del 90– fue mucho peor con el Consenso de Washington. Entonces es muy difícil recuperar esto en tan poco tiempo. Ahora hay una recesión mundial, también el nivel de pobreza aumentó mucho en EEUU, ha crecido muchísimo, en Europa también creció el desempleo, hay toda una crisis del sistema capitalista.

–Los organismos internacionales hoy se revisan, acaba de tener lugar un encuentro en Uruguay en el que el propio Enrique Iglesias ratificó ese planteo que usted hacía, si la de los 80 fue una década perdida, la de los 90 fue una década aun peor o más dramática. La verdad que es una situación profundamente indignante.

–Sí, sobre todo aquí en América del Sur, la situación está muy inestable. Hay riesgo de guerra civil en Venezuela, Colombia está con casi la mitad de su territorio ocupado por las guerrillas, la situación en Ecuador es inestable, muy inestable todavía, la situación en Bolivia peor aun, no se sabe lo que puede ocurrir, sobre todo con el conflicto con Chile, adonde las tensiones económicas son también muy fuertes.

–A pesar de que se muestra a Chile como un modelo…

–¿Modelo de qué? Chile no llega al 90% de la economía de la provincia de Buenos Aires. Es un país chico: catorce millones de habitantes. Es productor de cobre, algunas frutas… nada más. Hay una concentración inmensa de la riqueza y un aumento de la pobreza.

–Los organismos internacionales están reconociendo el fracaso del modelo dominante en América Latina. ¿Es posible revertir esa situación?

–Brasil mantiene una política fiscal rigurosa: no gasta más de lo que se gana. Esto es necesario para cualquier gobierno, sea de izquierda o de derecha. Pero esto no es lo fundamental del Consenso de Washington, lo fundamental es la liberalización del comercio, la rebaja de los aranceles y las privatizaciones. Con las privatizaciones fue lo peor, porque fueron a favor del capital extranjero, que transfieren sus ganancias al exterior y con eso presionan a la balanza de pagos.

–¿Es posible lograr políticas de coordinación entre nuestros países?

–Es una cuestión de trabajo y de esfuerzo, así como de voluntad. Ya se está intentando con la creación del instituto monetario, para la creación de la moneda única. También es necesario el parlamento del Mercosur, que tendría su sede en Montevideo.

–Pero Paraguay y Uruguay están discutiendo esta propuesta…

–Si Uruguay quiere quedarse afuera, que se salga del Mercosur.

–¿No alcanza con el Parlatino?

–No. Nosotros queremos hacer algo igual a la Unión Europea, donde los países que más defendieron las instancias supranacionales fueron los países más chicos. Portugal entró, Grecia también, ahora Polonia, Hungría, Rumania, todos quieren entrar. ¿Por qué? Porque no hay perspectivas para ningún país aislado. El futuro es de los grandes espacios económicos. Pero no el ALCA que es una trampa: es una anexión a Estados Unidos.

–¿Cómo ve el ingreso al Mercosur de México?

–Lo veo cómico, esto es humorismo. México no es un país de la región sur y a la vez tiene vínculos con Estados Unidos y compromisos con el Nafta. ¿Cómo puede compatibilizar los compromisos con Estados Unidos con el arancel común del Mercosur? Estamos ante una jugada, porque México se siente incómodo con estar tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de Dios. Es que no tuvo buenos resultados con el Nafta.

–¿En materia militar hubo cambios entre el gobierno de Fernando Enrique Cardoso y Lula?

–No hubo alteraciones muy grandes. Solamente que Lula apunta a fortalecer al ejército y a las fuerzas armadas, que fueron muy debilitadas por los recortes presupuestales. Las fuerzas armadas son una institución del estado-nación y un país sin fuerzas armadas fuertes no puede tener una política externa independiente. Esta es la posición de Brasil. En Brasil y en Argentina no estamos dispuestos a volver al estado de colonia. Brasil no va a volver a la colonia. Eso no lo permitirán ni el pueblo, ni las fuerzas armadas, ni Itamaratí. Nosotros queremos que se respeten nuestras soberanías, aunque otra cosa es la soberanía compartida en algunos sectores como es la propuesta del Mercosur. Estados Unidos no respeta la soberanía de nadie. Invade cualquier país cuando quiere. La Unión Europea es una soberanía compartida.

–¿Cómo ve la situación internacional?

–Es una situación muy complicada. Estados Unidos está atorado en un pantano que es Irak, que es peor que Vietnam, porque no tiene con quien negociar. ¿Quién es el enemigo? El pueblo todo, que no quiere la ocupación. ¿Van a negociar otra vez con Saddam? ¿Con los chiítas que van a ser más duros? Irak, que fue formado por Inglaterra, sólo se puede mantener bajo una dictadura. Saddam era, por lo menos, una dictadura laica. Ahora va a ser peor. Estados Unidos va a perder gente, perder gente, perder gente… La política de Bush es terrorismo, la que hace Sharon que es un terrorista, es un asesino. Es una hipocresía general hablar de guerra contra el terrorismo, cuando el terrorismo lo practica el gobierno estadounidense: lo hace Bush. El terrorismo siempre fue practicado por la CIA, incluso en nuestros países. Espero que el pueblo estadounidense que tiene una tradición democrática reaccione y no permita que se camine en Estados Unidos hacia un estado fascista. Los pueblos, en el mundo, son contrarios a la guerra. Yo espero que Bush no transforme a Hitler en santo. Bush y Sharon están transformando a Hitler en un santo. *

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