Honduras presenta la moción de censura bajo el impulso de Estados Unidos

Cuba denuncia "manipulación" del tema DDHH en la ONU

«No sé (que va a pasar con la votación). Pero hay muchos países en el mundo que no se pliegan a la presión de Estados Unidos. Hay muchos países que no se doblegan. En América Latina están los casos de Brasil y de Argentina», afirmó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.

Las declaraciones del ministro, formuladas el martes por la noche a un periodista hondureño según el texto difundido en el sitio oficial de la Cancillería cubana, son las últimas de una ofensiva de La Habana para contrarrestar el texto de resolución presentado por Honduras.

«Hay otros países en Africa, en Asia que apoyan a Cuba, que comprenden que hay toda una manipulación en este tema, que comprenden que esto está politizado, que es discriminatorio, que Estados Unidos lo que está intentando es apretar el cerco contra nuestro país», dijo Pérez Roque.

En América Latina, Chile, Guatemala y Costa Rica anticiparon ya su voto contra Cuba en la asamblea de la ONU, mientras México no anticipó su decisión y Argentina y Brasil dijeron que se abstendrán. Venezuela, desde la asunción de Hugo Chávez, un aliado estratégico de Fidel Castro, vota en contra de cualquier tipo de condena a la isla.

Este año, la moción de censura contra La Habana fue presentada por Honduras, por «fuerte presión de Estados Unidos» según Cuba, con el patrocinio de El Salvador, Nicaragua, Perú, Australia y República Checa.

«Cuba no se cree la explicación de que aquí hay una motivación por los derechos humanos», dijo Pérez Roque.

«Los gobiernos de Centroamérica, para mostrar una real vocación de respeto a los derechos humanos, deberían empezar por ocuparse del respeto a esos derechos», añadió el canciller.

El año pasado, la asamblea aprobó una resolución moderada que se limitó a solicitar a Cuba que autorice la visita a la isla de un representante de derechos humanos de la ONU. La resolución se aprobó por 24 votos contra 20 y nueve abstenciones.

«¿Honduras tiene razones para reclamar que Cuba reciba a un enviado del Alto Comisionado? No las tendría, por una razón: ya Cuba recibió al Alto Comisionado en persona en 1994; Honduras no lo ha recibido, Guatemala tampoco», dijo Pérez Roque.

En 1994 visitó la isla el entonces comisionado para los derechos humanos de la ONU, el ecuatoriano José Ayala Laso.

El canciller cubano se preguntó «¿por qué Honduras tendría que preocuparse de que Cuba reciba por segunda vez la visita del Alto Comisionado, si todavía no ha ido por primera vez a Honduras? Tampoco ha ido a Estados Unidos».

«¿Por qué Honduras no pide que el Alto Comisionado vaya a Estados Unidos? ¿Por qué no pide que vaya a la Base Naval de Guantánamo? ¡Ah!, lo hace con la pequeña isla, la pequeña isla bloqueada y hostigada, a la que se ha condenado a desaparecer», aseveró.

En la Base Naval estadounidense de Guantánamo, este de la isla, están recluidos cientos de personas, sin proceso, acusadas de pertenecer a la red Al Qaeda de Osama bin Laden o al antiguo régimen talibán afgano derrocado por tropas de Estados Unidos y sus aliados.

Pero para la disidente cubana Gisela Delgado Sablón, cuyo esposo Héctor Palacios fue condenado en abril de 2003 a 25 años de prisión, Cuba «debe ser sancionada» en la ONU.

«Yo espero eso, que se condene nuevamente a Cuba por violaciones a los derechos humanos que son muy evidentes. Hace un año el gobierno desató una oleada represiva contra 75 personas inocentes que disienten del sistema de gobierno», dijo a ANSA Delgado Sablón.

Las autoridades cubanas realizaron en las últimas semanas una campaña para contrarrestar las acusaciones de violaciones a los derechos humanos en la isla contra disidentes encarcelados. En abril del año pasado, fueron condenados 75 disidentes a penas de hasta 28 años de prisión por actos «contrarrevolucionarios».

El sitio oficial de la Cancillería cubana en Internet transcribe declaraciones de familiares de disidentes detenidos que juzgan aceptables las condiciones de reclusión. No obstante, familiares de opositores encarcelados denuncian a diario duras condiciones de detención.

A principios de abril, las autoridades cubanas abrieron a la prensa extranjera dos hospitales carcelarios de La Habana, donde los periodistas pudieron hablar con reclusos, aunque siempre bajo la atenta miradas de oficiales uniformados del ministerio del Interior. *

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