El gobierno estadual recurre a Fuerzas Armadas para combatir la delincuencia

Favelas de Rio de Janeiro convertidas en zona de guerra

Atendiendo a un ofrecimiento del gobierno federal, la gobernadora pidió el auxilio de las Fuerzas Armadas y precisó que sería «una cooperación, no una intervención», en su primera declaración pública desde que comenzaron los enfrentamientos en la favela de la Rocinha, en la madrugada del viernes pasado.

Ocupada desde la mañana del lunes por 1.200 efectivos policiales, la Rocinha amaneció en calma el martes.

La Rocinha es la mayor favela de Rio, con 60.000 habitantes, y está ubicada en un cerro que domina el barrio residencial de Sao Conrado y su playa.

La gobernadora Matheus, cuyo marido y predecesor en la gobernación de Rio, Anthony Garotinho, es su secretario de Seguridad, repartió culpas entre el gobierno federal y la alcaldía de Rio de Janeiro. Sin embargo, la invasión de delincuentes de la organización criminal más poderosa de la ciudad, el Comando Vermelho (CV), era esperada en la Rocinha desde enero pasado.

Una primera tentativa de ataque de un centenar de hombres armados y con uniformes negros y chalecos antibalas había sido abortada por la Policía el 3 de abril, cuando detectó su movilización en vehículos robados en pleno día.

En enero pasado había escapado de la cárcel Eduino Eustaquio de Araujo, apodado «Dudu», antiguo jefe del narcotráfico en la Rocinha, pero su sucesor, Luciano Barbosa da Silva, apodado «Lulu», se negó a entregarle el mando. La dirección del CV apoyó a Dudu y le suministró hombres y armas para recuperar la favela, según la Policía.

Las ventas del narcotráfico ascienden a 3,5 millones de dólares por mes en la Rocinha, enclavada entre los barrios más ricos de Rio de Janeiro, según la Policía.

La gobernadora desafió: «si la alcaldía no deja que crezcan las favelas y el gobierno federal cuida las fronteras (para evitar el tráfico de armas), entonces el gobierno estatal desarmará a Rio. La policía de Rio nunca estuvo tan armada».

Pero para quien fuera secretario de seguridad del gobierno de Anthony Garotinho, Luiz Eduardo Soares, el origen del problema de seguridad del Estado está precisamente en su Policía, carcomida por la corrupción.

«Para comenzar a atacar el mal por la raíz, habría que apartar a por lo menos 20.000 policías, y promover su sustitución progresiva», afirmó Soares. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje