Aviones norteamericanos bombardearon Falluja

Sadr está dispuesto a morir en su lucha contra los EEUU

«Estoy listo para el sacrificio y hago un llamamiento al pueblo iraquí para que no permita que mi muerte provoque el fin de los combates por la libertad y a favor del fin de la ocupación», declaró Sadr a la cadena de televisión libanesa Al-Manar.

Polonia, que está a cargo de la ocupación militar en el centro-sur de Irak, anunció ayer que no participará de las acciones militares contra la milicia del líder radical chiíta en Najaf, dijo Robert Strzelecki, teniente coronel de la base polaca en Babilonia.

«Nuestra tarea es la de estabilización. Habrá ofensiva cuando haya una decisión política», aclaró el jefe militar, mientras que Najaf continúa bajo el control del Ejército de Mehdi, las milicias de Sadr.

En sus declaraciones reproducidas en Beirut, Sadr  quien encabeza desde hace diez días una rebelión en la zona chiíta del país  agregó que está dispuesto a una mediación con las fuerzas de la coalición pero nunca a negociaciones directas. «Me inclino por la mediación. No hay negociaciones directas con los ocupantes, no las habrá nunca. Las negociaciones son realizadas por iraquíes bajo la supervisión de la Marjaiya», la más alta autoridad religiosa chiíta.

«Repito que estoy a disposición de la Marjaiya», subrayó el jefe de los rebeldes chiítas que se encuentra en Najaf, la ciudad santa del sur de Irak, de la que tiene el control.

Sadr repitió que está dispuesto a encontrarse con el gran ayatolá Ali al Sistani, máxima autoridad religiosa chiíta, que brega por el fin de los combates.

Según diversas fuentes, un hijo de Sistani negocia con el joven dirigente, que no goza de la estima de los otros ayatolá.

Sadr agregó que uno de los objetivos es «liberar a Najaf para hacer de ella la capital de la Marjaiya», dirección religiosa chiíta.

En tanto, el brazo derecho de Sadr en Bagdad, Hazem Al Araaji, anunció represalias contra los italianos por la acción del domingo de soldados de ese país contra una sede del movimiento chiíta en Nassiriya, sur de Irak.

Luego del anuncio ante periodistas, Al Araaji fue detenido durante seis horas por soldados estadounidenses. «Me confundieron con alguien y me pidieron perdón», contó luego.

En Falluja, pese a la tregua que vencía por la noche entre las fuerzas estadounidenses y la resistencia sunnita, aviones norteamericanos realizaron cuatro bombardeos que mataron al menos a nueve iraquíes, informaron fuentes médicas. En esta ciudad, ubicada 50 kilómetros al oeste de Bagdad, donde la resistencia sunnita está bajo asedio hace diez días, fue derribado un helicóptero Apache estadounidense.

Un portavoz estadounidense dijo que tres soldados resultaron heridos y que la nave fue incendiada a propósito para evitar que caiga en manos de la resistencia.

En Bagdad, un soldado estadounidense y un iraquí murieron hoy a raíz de una emboscada de la resistencia, según se informó oficialmente.

Estados Unidos admitió hoy que la resistencia iraquí mantiene como rehenes a por lo menos 40 extranjeros de doce nacionalidades, pero sostuvo que no negociará con los grupos armados porque los considera «terroristas».

«Los secuestradores son terroristas que no representan a la mayoría de los iraquíes. La coalición no negociará con ellos», dijo el portavoz militar Dan Senor, en conferencia de prensa en Bagdad.

En todos los casos, los secuestradores pidieron que la liberación de los rehenes será a cambio del retiro de las tropas de ocupación.

Entre los 40 rehenes se conoció ayer el rapto del periodista francés Alexandre Jordanov, quien trabaja para la agencia televisiva Capa, y de cuatro civiles italianos que trabajan para una empresa de seguridad privada estadounidense.

El periodista francés fue secuestrado a unos 50 kilómetros al sur de Bagdad, cuando se encontraba con su camarógrafo, Ivan Ceriex, que sin embargo no fue tomado cautivo.

Jordanov es el primer francés tomado como rehén por los guerrilleros iraquíes.

Uno de los primeros casos de toma de rehenes fue el de tres japoneses  dos trabajadores de una agencia de ayuda humanitaria y un reportero gráfico  que iban a ser liberados el domingo, pero todo se frustró.

Los secuestradores  de las Brigadas de los Mujaidines  no liberaron a los tres japoneses luego de que el premier de Japón, Junichiro Koizumi, los definió como «terroristas», explicó el jeque Abdel Salam Al Kubasi, del comité de los ulemas sunnitas.

«Enviamos un mensaje a los secuestradores y ellos estuvieron a punto de liberarlos pero cambiaron de opinión cuando el premier los trató de terroristas», explicó el religioso a periodistas.

El comité de ulemas no es mediador en estos casos pero sus consejos y sugerencias son muy respetados en los musulmanes sunnitas.

«Ellos no se consideran terroristas sino combatientes que se defienden y protegen a su país de la agresión y la ocupación», explicó el ulema. El vicecanciller japonés, Ichiro Aisawa, agradeció a Jordania por los esfuerzos para liberar a los tres nipones.

Según el régimen de ocupación, oficialmente hay diez estadounidenses secuestrados, entre militares y empleados de Halliburton, la empresa energética beneficiaria de los mayores contratos para la reconstrucción de Irak que hasta 2000 dirigió el actual vicepresidente norteamericano, Richard Cheney. *

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