Hombre fiel a su colega Vladimir Putin fue herido levemente con un coche bomba

Atentado suicida contra el presidente filo ruso de Ingushetia

Se sospecha que tras el ataque está Shamil Basayev, el comandante de los independentistas chechenos más buscado por Rusia.

Una persona en un auto, con una carga equivalente a 30 kilos de tritol, intentó por la mañana penetrar en el complejo presidencial, ubicado en la periferia de la ex capital, Nazram, para matar a Ziazikov, pero el vehículo explotó antes de alcanzar el objetivo.

Según una primera reconstrucción, el atacante intentó embestir el Mercedes 600 del presidente, pero al advertir el peligro el chofer del Ziazikov frenó bruscamente y el coche bomba explotó unos metros antes.

El presidente sufrió heridas leves, y su auto, a pesar de estar blindado, quedó muy dañado.

Además del presidente, resultaron heridos algunos hombres que lo escoltaban en otro vehículo y algunos transeúntes, ninguno de gravedad.

El atacante murió, y las condiciones en las que quedó su cuerpo impidieron establecer si se trataba de un hombre o de una mujer.

En el lugar de la explosión se formó un orificio de un metro de profundidad por tres de largo y algunas casas aledañas resultaron dañadas.

La policía no apuntó contra ningún grupo en particular, pero barajó la hipótesis de un ataque de matriz interna, sobre todo chechena, ya que hace poco Basayev amenazó a Rusia.

Basayev fue quien organizó el secuestro de 800 personas en el teatro Dubrovka de Moscú, en octubre de 2002 y quien reivindicó las principales acciones suicidas lanzadas en los últimos 18 meses, que causaron 300 muertes en toda Rusia.

Días atrás, el comandante checheno había advertido sobre nuevos ataques en la Federación y en sus posibles extensiones, incluso fuera de Rusia, para vengar la muerte en Qatar del ex presidente checheno Zemlikhan Yandarbiyev, por la que acusa a los servicios secretos rusos.

«Bombardearemos todo, haremos explosiones con fugas de gas, incendiaremos», había dicho Basayev.

La guerra total de Basayev lo enfrentó durante los últimos meses con el presidente rebelde Aslan Maskhadov, quien condenó acciones terroristas contra la población civil, a la que el comandante islámico considera cómplice del «genocidio contra el pueblo checheno».

Hoy, el presidente checheno filo ruso, Akhmad Kadyrov, invitó a Maskhadov a rendirse, prometiéndole que pedirá para él una gracia de Putin.

Tras el atentado, Putin se comunicó por teléfono con Ziazikov para manifestarle su apoyo y el de las autoridades federales. El último atentado grave en Ingushetia tuvo lugar en diciembre, cuando fue asesinado el viceministro del Interior. *

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