El presidente impulsará una "política nacional de seguridad"

Kirchner molesto con la Policía

Kirchner no ha ocultado su «malestar» con Felipe Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires, el principal Estado argentino con 11 millones de habitantes y cuya policía de 55 mil efectivos, aparece invariablemente implicada en los secuestros extorsivos.

El Congreso argentino tratará el miércoles próximo tres proyectos que proponen endurecer las condenas para los delitos de secuestro, robo a mano armada y tenencia de armas, bajo la presión que implicó la imponente manifestación del jueves pasado en Buenos Aires, cuando unas 150.000 personas reclamaron contra la inseguridad. Estos proyectos cuentan con el apoyo de la mayoría de los diputados oficialistas y de los partidos de derecha con representación parlamentaria, pero encontrarán la resistencia de los bloques de izquierda y centro izquierda, que apuntan contra la corrupción policial y la complicidad del poder político y rechazan la teoría de «mano dura» contra el delito.

El diputado Miguel Bonasso, cercano a Kirchner, propuso hoy crear «el FBI argentino», una oficina de investigación judicial-policial que funcione como supraestructura de las policías provinciales «que en vez de combatir el delito lo administran».

Los proyectos que endurecen las condenas fueron defendidos hoy por el ex canciller y actual diputado nacional Carlos Ruckauf, quien como gobernador de la provincia de Buenos Aires (diciembre de 1999-diciembre 2001) aplicó una política «dura» que, sin embargo, no redujo sustancialmente el delito. Ruckauf, diputado del Partido Justicialista (peronista) de la provincia de Buenos Aires, advirtió ayer que hay legisladores que «por acción o por omisión» podrían trabar la sanción de estas leyes, entre ellos algunos del propio bloque oficialista.

Sin embargo, voceros peronistas aseguraron a ANSA que «las leyes serán aprobadas casi con seguridad, porque la presión es muy grande y durante la concentración del jueves la gente descargó su ira contra el Congreso, como si fuera el responsable de todos los males». La concentración del jueves fue convocada por Juan Carlos Blumberg, padre de un joven asesinado hace dos semanas mientras estaba secuestrado, episodio que alcanzó una inesperada repercusión mediática. Blumberg estará presente en el Congreso el miércoles, cuando se debatan los tres proyectos. Autoridades parlamentarias rechazaron las críticas pronunciadas durante la manifestación del jueves y recordaron que en los dos últimos años fueron aprobadas nueve leyes que agravan las penas para los delitos de secuestro, asesinato de miembros de las fuerzas de seguridad y el robo de automóviles, entre otros. *

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