"Demasiada sangre es derramada"

El papa Juan Pablo II advirtió ayer que «demasiada sangre continúa siendo derramada en muchas regiones» del planeta y dijo que «el mundo sigue estando marcado por el odio, la violencia, el terrorismo y la guerra».

En la audiencia general de los miércoles, Juan Pablo II agregó que «es cada vez más urgente la expectativa de justicia y de paz en todos los lugares de la tierra».

El Pontífice, en buena forma física, dedicó la audiencia general, partiendo de la fiesta de la Anunciación que se festeja mañana, a la necesidad de redención del mundo y a la presencia de mártires.

El Papa también recordó que hace 25 años había renovado, en el santuario polaco de Jasna Gora, el voto de dedicación de la Iglesia y del mundo a la virgen.

Desde entonces, dijo, transcurrieron 20 años, pero hoy como entonces la humanidad vive «momentos difíciles, de gran preocupación e incertidumbre».

«Entre las numerosas víctimas que la crónica registra todos los días hay muchas personas inermes, alcanzadas mientras cumplen su deber», subrayó el Pontífice.

Al referirse después a la jornada de los misioneros mártires, que la Iglesia celebra ayer, el Papa recordó a los sacerdotes, religiosos y fieles laicos muertos en las misiones en 2003.

«Mucha sangre continúa derramándose en muchas regiones del globo; es urgente la necesidad que los hombres abran sus corazones a un esfuerzo valiente de recíproca comprensión; siempre más grande se hace la expectativa de justicia y de paz en todos los lugares de la tierra», agregó.

En la audiencia general, al aire libre a pesar del clima frío y lluvioso, participaron unas 14 mil personas de varios países.

El Papa había comenzado la audiencia vestido con la túnica blanca solamente pero, dado el frío y el viento, le colocaron una capa de paño rojo. *

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