La ESMA, un centro del horror
La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que a partir de ayer fue convertido en «Museo de la Memoria», fue el principal centro clandestino de detención de la última dictadura militar (1976-83) y símbolo de la represión y el terrorismo de Estado en Argentina.
«La ESMA no sólo era un centro clandestino de detención donde se aplicaban tormentos, sino que funcionaba como el eje operativo de una compleja organización que posiblemente pretendió ocultar con el exterminio de sus víctimas los delitos que cometía», dictaminó la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep) creada tras la recuperación de la democracia en 1983, por el presidente Raúl Alfonsín.
Organismos defensores de los derechos humanos estiman que unas 5.000 personas estuvieron detenidas-desaparecidas en sus instalaciones, ubicadas en el barrio porteño de Núñez, a unos 700 metros del estadio del club River Plate.
La gran mayoría de las víctimas fueron torturadas y luego asesinadas y sus cuerpos lanzados al mar o al Río de la Plata en los denominados «vuelos de la muerte».
La ESMA «operó como un gran centro que se proyectó y organizó una extensa variedad de actividades delictivas clandestinas. Aunque fueron ejecutadas por un grupo especial, no se trataba de actividades independientes de la estructura jerárquica sino que dependían de los mandos naturales de la Armada», agregó en sus conclusiones la Conadep.
En unas 20 hectáreas, la ESMA albergaba hasta hoy varias escuelas militares a la que concurrían, según fuentes navales, unas 3.500 personas.
Dos marinos son considerados emblemas del terrorismo de Estado en Argentina: el ex almirante Emilio Massera (miembro de la primera junta dictatorial), hoy internado en un hospital en estado vegetativo, y el ex capitán de corbeta Alfredo Astiz, conocido como el Angel de la Muerte, condenado en Francia en ausencia por matar a las monjas Leonie Douquet y Alice Doumon.
Astiz, durante la guerra de Malvinas, fue el primer militar en rendirse ante las tropas británicas sin luchar, cuando su grupo comando Lagarto fue rodeado por soldados ingleses en 1982 en las islas Georgias.
En la ESMA y durante la dictadura militar, el Casino de Oficiales era el lugar destinado al temible Grupo de Tareas 3.3.2. Tenía tres pisos, un sótano y un altillo, donde estaban alojados los secuestrados.
En el sótano, según comprobó la Justicia en base a datos de sobrevivientes, estaban destinados los recién ingresados, que eran sometidos a torturas. *
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