Israel se divide por la ejecución
Israel amaneció ayer dividido sobre la conveniencia de la «ejecución selectiva» del líder espiritual de Hamas, el jeque Ahmed Yassin, blanco de tres misiles israelíes cuando salía de una mezquita.
«Si hubiera sido miembro del gobierno –dijo ayer el líder de la oposición laborista, Shimon Peres– habría votado en contra de su ejecución, que es un error. La cuestión principal –agregó– es establecer si su eliminación reducirá o bien acrecentará el terrorismo. En mi opinión, lo acrecentará».
Para formular esos comentarios, Peres necesitó casi medio día, señal de que también entre los laboristas hay opiniones diversas.
El ex ministro de Defensa Benyamin Ben Eliezer no es contrario, en principio, a la ejecución. Otro dirigente laborista, Dany Yatom, fue incluso quien proyectó –cuando era jefe del Mossad, el servicio de espionaje israelí– la eliminación del jefe del departamento político de Hamas en Jordania, Khaled Mashaal.
Justamente después de ese fallido tentado, por una ironía de la historia, el premier Benyamin Netanyahu (Likud) se vio obligado a liberar a Yassin, detenido en Israel.
Ayer Netanyahu felicitó a Ariel Sharon por la operación militar. «Si bien a corto plazo son posibles duras reacciones –dijo– a largo plazo Hamas se verá obligado a ser más cauto, porque ahora sabe que también sus líderes pueden ser asesinados».
Fue opuesta la opinión de Yossi Beilin, líder de Yahad (ex Meretz), convencido de que la ejecución de Yassin «es un horrendo error» y que muchos israelíes «pagarán el precio con su vida».
Mientras tanto, es angustiante la condición de un millón de árabes israelíes, que simpatizan con la causa palestina y a menudo mantienen contactos con instituciones de beneficencia islámicas.
«Sharon declaró la guerra a las mezquitas –dijo ayer un líder del movimiento islámico en Israel– y pagará el precio». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad