Importante cumbre entre Lula y Kirchner
Se puede señalar que no habrá eje contra el FMI sino posturas afines para tratar de modificar su política, por caso, si se computan o no en el futuro para los acuerdos con ese organismo, las inversiones en infraestructura cuando se fije el superávit fiscal destinado al pago de la deuda externa.
No habría compromisos de negociación conjunta sobre la deuda, pero sí apoyos mutuos. Para empezar, se parte de situaciones distintas: Argentina está en default con los prestamistas privados y Brasil no, Lula tiene alianzas fuertes con el sector financiero, en función de su gobernabilidad, aunque el Partido de los Trabajadores pondrá este mes en la agenda la necesidad de modificar el actual rumbo económico y en Argentina ese sector de las finanzas ha perdido influencia.
No se sabe aún si el documento conjunto que los dos mandatarios emitirán mañana hará referencias al ALCA, proceso frenado por la postura norteamericana de no abrir su mercado agrícola aunque por otras cosas más. Pero como con el FMI, Lula y Kirchner no dirán nada contra el proyecto de los EEUU, aunque buscan hacerlo lo más digerible posible aunque a ritmo más lento de lo que quiere Washington.
En cambio los dos países concluirán a corto plazo sus acuerdos con la India y el Mercosur con la Unión Europea; seguirán avanzando en la colaboración diplomática con embajadores acreditados en Itamaraty el Palacio San Martín y acciones muy acordadas en las Naciones Unidas.
Lula jugó un papel importante para que cediera la posición dura del G7 y el FMI y permitió que Argentina no entrara en default. Del asunto incluso participó a su manera el embajador norteamericano aquí, Lino Gutiérrez, claro que en sentido contrario al brasileño. Cuenta ayer Clarín que Kirchner en un momento de la dura discusión con el diplomático del país del norte, le dijo medio en serio, medio en broma: «Bueno, invádannos como a Irak».
Necesita de una lectura con conocimientos freudianos. *
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