Sugerente celebración del triunfo peronista de 1973

Nace una fuerza kirchnerista

Ese comicio lo ganó Héctor J. Cámpora, el «tío» para la izquierda peronista. La consigna madre: «Cámpora al Gobierno, Perón al Poder». Al consumarse, el primero fue desalojado por el viejo general y el «poder» quedó en manos de la ultraderecha, su mujer Isabel, y el «brujo» José López Rega, finalmente desplazados por las FFAA y el terrorismo de Estado.

Esa victoria ha sido asociada con los momentos de mayor poder del movimiento guerrillero Montoneros, la popularidad de la Juventud Peronista que postulaba el «socialismo nacional» y lo que sería más tarde el regreso definitivo al país de Juan Perón, otro artífice de ese día.

Para el santoral peronista, el 11 de marzo es hoy otra vez sinónimo de los mejores días, aquellos que la propia generación de Kirchner, no todos en un primer plano, se sienten más identificados, algo así como el 17 de octubre de los 70, de lo que era la «juventud maravillosa».

Kirchner une lo grato de recordar esa jornada como reivindicación de su propia acción con lo útil, esto es sentar las bases de una corriente propia que lleve su impronta, conformada tanto por vetas del peronismo de siempre, con otras de ex militantes de ese partido que en repudio al dominio de Carlos Menem en los años 90, fueron por otras experiencias, y de vetas de corrientes independientes ladeadas a la izquierda o el progresismo.

Cada sobreviviente de los 70, que superaron las mazmorras, las torturas, cárcel, exilio y sus propias ideas de aquellos tiempos, encabeza una tendencia que ayer se hizo presente en el Parque Norte, un balneario porteño con dirección sindical, para sumarse al proyecto presidencial, ni con la impronta partidaria ni con independencia absoluta. Una corriente que incluye el núcleo más duro, incluido su esposa, la senadora Cristina Fernández, que rodea al Presidente en la tomas de decisiones clave, pero por ahora no será un partido aparte del peronista.

 

El núcleo «duro» que rodea a Kirchner

Han estado en el balneario incluso figuras de fuste de la provincia de Buenos Aires, donde campea la figura de Eduardo Duhalde, quien cada vez da señales de querer dedicarse a sus tareas en el Mercosur que a la política menuda, pero sin dejar totalmente las riendas.

También fueron varios gobernadores, que ahora son kirchneristas, gente que si se las rasca, está más cerca del pasado reciente del justicialismo que del aire renovador que impulsa el Presidente, pero sobre todo algunos dirigentes más comprometidos con las utopías de los 70, claro que adaptadas a la realidad actual.

Han estado en Parque Norte funcionarios de primer nivel, ministros incluso, piqueros, sindicalistas de las tres centrales sindicales, cuadros que están en la función pública que han llegado desde fuera del peronismo, pero no es la Biblia y el Calefón, como podría suponerse ligeramente, pero tampoco una fuerza coherente.

Kirchner da con el mitin donde habló de noche una nueva señal sobre sus objetivos estratégicos en días donde superó un momento difícil en las negociaciones con el FMI, pero donde lo esperan los tenedores de bonos por 81.000 millones de dólares que tienen como sus abogados feroces a los países que integran el G7 y, sobre todo, el cerca del 15% de desocupados totales, último dato de la víspera (el dato anterior, 16,3%) e igual número de semiparados, con más de la mitad de los argentinos viviendo por debajo de los límites de la pobreza. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje