Manuel García, un estudiante de publicidad vive en Madrid desde 1992; ayer, volvió a nacer

Uruguayo salvó su vida de milagro al viajar en la cabecera del primer vagón

La serie de explosiones se registraron en una hora pico, entre las 7.35 horas y las 7.55, hora de Madrid, y provocaron una masacre en el interior de tres trenes procedentes de Alcalá de Henares y Guadalajara, que habían llegado a las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, convirtiéndose en el atentado más sangriento de la historia española, incluso europea.

Manuel García es un joven uruguayo, de 30 años, vive en Madrid desde el año 1992 y es estudiante de publicidad en la Universidad Complutense. Según su relato a la radio El Espectador pudo salvar su vida porque se encontraba «en la cabecera del primer vagón a pocos metros del tercero», donde ocurrió lo peor.

«El tren repleto de pasajeros, por ser hora pico, ya estaba en marcha y a los 10 metros se produjeron dos explosiones», afirmó García.

Su primera reacción fue pensar que se trataba de «una avería del tren», pero luego al ver que numerosos pasajeros bajaban despavoridos «se produjo una sensación de pánico, toda la gente intentó, a partir de ese momento, descender rápidamente, saltar de los vagones, y entonces percibí que se trataba de algo con un nivel de gravedad importante.

Caminé un poco para ver qué había sucedido y ahí me di cuenta de que era algo muy grave porque, en el vagón donde se produjo la explosión el techo estaba totalmente arrancado. Al mismo tiempo empecé a ver que el resto de la gente que bajaba estaba bastante desorientada, llorando… Salvando las distancias, obviamente, me recordaba las imágenes del 11 de setiembre».

Luego de caer en la realidad y darse cuenta que se trataba de un atentado García señaló: «Lo primero que se me vino a la cabeza, como yo salgo de mi casa antes que mi señora, fue venir a casa para avisarle que no había pasado nada, por si escuchaba la noticia. Llegué a casa, le comenté lo que pasó. Ya estaba enterada, Encendí la televisión y ahí comencé a tomar conciencia de no sé si hablar del milagro, el azar, la providencia, que hizo que a mí no me tocara morir hoy (ayer)».

Inmediatamente las personas que lograron salvar su vida comenzaron a brindar ayuda a los heridos y a levantar cadáveres «porque la Policía llegó pasado los 10 o 15 minutos», dijo García.

Las autoridades españolas aún no han podido afirmar si el atentado fue obra de la organización separatista vasca ETA o la red liderada por Osama bin Laden, Al-Qaeda, pero a pocas horas de la tragedia, García, se inclinaba por la primera hipótesis.

«Nunca habían actuado de una manera tan indiscriminada contra civiles, en definitiva contra trabajadores, estudiantes, que en los problemas del país vasco no tienen ninguna participación. A partir de ahora, no se sabe qué puede terminar haciendo la ETA. Si ya se ha decidido a atentar en trenes, no sabemos cuál será el siguiente paso».

 

Madrid 11 de marzo de 2004

Les comunicamos que no tenemos noticias de que en el atentado en Madrid hubieran víctimas de compatriotas.

Por lo que queremos dejar tranquilos a nuestros familiares, amigos, compañeros y pueblo uruguayo.

Nos solidarizamos con las víctimas del atentado, sus familiares y todo el pueblo español.

La Casa Uruguay en Madrid repudia estos hechos terroristas.

Defendemos los derechos humanos no sólo en España sino en el resto del mundo.

¡¡¡NO A NINGUN

TERRORISMO , NO A LA GUERRA, SI A LA PAZ!!!

Daniel Caserta – Presidente

Gustavo AlvarezSecretario

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