América Latina vista desde España
La política exterior española hacia América Latina integra las plataformas de los principales partidos de cara a los comicios generales del domingo, con claras diferencias entre conservadores, socialistas y comunistas.
El Partido Popular (PP, derecha) de José María Aznar, en el poder desde 1996, inicia su apartado de política exterior haciendo un balance sumamente positivo de su gestión, pues ha «conseguido fortalecer la influencia y el peso de España en el escenario internacional» donde goza de «prestigio y credibilidad».
El gobierno del PP impulsó una «presencia activa en Iberoamérica», donde convirtió a España en el segundo inversor mundial, dice su programa con miras a las elecciones del 14 de marzo de las que surgirá el sucesor de Aznar en La Moncloa.
Durante los ocho años de gobierno del PP España impulsó el reforzamiento de la «Comunidad Iberoamericana de Naciones», afirma el documento electoral, que sólo se refiere puntualmente a cuatro países de la región.
Con México, España estableció «relaciones privilegiadas», con Brasil alcanzó una «alianza estratégica» y a Argentina, «España le ha apoyado en momentos de grave crisis económica y social».
El cuarto país en cuestión es Cuba. Un futuro gobierno del PP afirma su plataforma «favorecerá un proceso de transición pacífica hacia la democracia y defenderá los derechos humanos de la disidencia interna y del pueblo cubano en general». Mirando al futuro, el PP, favorito en las encuestas sobre intenciones de voto, propone más de lo mismo: seguir «colaborando» para que los países iberoamericanos ganen en «estabilidad y progreso», sus democracias «se arraiguen» y sus economías «se saneen y liberalicen».
Del otro lado del abanico ideológico se ubica lógicamente Izquierda Unida, que parte de la premisa de que España debe «recuperar un papel positivo» en su política exterior. IU propone la retirada inmediata de las tropas españolas de Irak, junto a las que están desplegados 1.100 militares centroamericanos y dominicanos.
La coalición de izquierda considera que la «defensa a ultranza de los intereses de las multinacionales españolas y del modelo estadounidense de globalización, nos aleja de los países de América Latina más comprometidos con la integración económica y política sudamericana» entre los que menciona a Brasil, Cuba, Argentina, Uruguay, Bolivia y Venezuela.
Denunciar el bloqueo estadounidense a Cuba y la llamada posición común de la Unión Europea (UE) hacia la isla y entiende que la UE debe alcanzar una postura conjunta para la búsqueda de una solución negociada al conflicto de Colombia. Dicho sea de paso, rechaza el apoyo del gobierno de Aznar al Plan Colombia.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) parte de la base de que durante estos años de gobierno del PP «España ha perdido autonomía» en su política exterior «sometiéndose a los intereses estadounidenses». Afirma que «Iberoamérica es el ámbito natural de la política exterior española» y «una de las principales víctimas de la ruptura del consenso» tradicional de la política exterior de España. Por ello considera que es «fundamental» recuperar la interlocución autónoma y directa con los gobiernos latinoamericanos.
Para el PSOE, la Comunidad Iberoamericana de Naciones tiene un valor como «referencia estratégica». Las opiniones de socialistas y conservadores se acercan en lo referido a inversiones españolas en Latinoamérica. El PSOE considera «necesario» que España y los países de la región «desarrollen mecanismos de concertación» para que las inversiones tengan lugar en un marco de «seguridad jurídica y transparencia».
«Los intereses de España, políticos y económicos, estarán mejor protegidos cuando más sólida y estable sea América Latina», dice sin ambages el PSOE, que no menciona a ningún país en particular pero entiende que la «visión global» debe ser capaz de integrar una política diferenciada para cada país y región. *
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