Promesa de Kirchner a sobrevivientes de la ESMA

En Argentina habrá un Museo de la Memoria sin la presencia naval

El primer mandatario hará el anuncio oficial el 24 de marzo, cuando se recuerde un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976. Ya hay movimientos visibles para que esa recordación se convierta en un gran acontecimiento.

El anticipo lo hizo la titular de la Asociación de Detenidos-Desaparecidos, Adriana Calvo, una sobreviviente de la ESMA que estuvo reunida con dirigentes de organizaciones de derechos humanos con el Presidente y el secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde.

De hecho, el anuncio de Calvo –que Duhalde no refutó en la conferencia de prensa en la Casa de Gobierno– le enmienda la plana a posiciones públicas del ministro de Defensa, José Pampuro, quien afirmó que solamente el Casino de Oficiales de la ESMA sería afectado a un museo de características todavía no definidas, pero vinculadas al terrorismo de Estado.

Algunos analistas vincularon la autocrítica que formuló, la semana pasada, el jefe de la Marina de Guerra, almirante Jorge Godoy como resultado de un entendimiento de que no todas las 37 hectáreas donde funcionó uno de los principales centros clandestinos de detención de la última dictadura militar serían desafectadas para el uso de institutos navales y universitarios.

Pero no será así y el ministerio de Defensa deberá ubicar en otros lugares las instalaciones hoy dedicadas a tareas militares. Casi todo el espectro de organizaciones de derechos humanos coincidió en que era incompatible el funcionamiento de un Museo de la Memoria (o como finalmente se lo denomine) con actividades castrenses. Aunque el espacio dedicado al memorial, hubiera estado absolutamente separado del resto. Sobre ese resto, la mayoría de las entidades opta por un gran centro cultural popular.

La decisión de Kirchner supone un revés para la Armada, que esperaba conservar parte de las instalaciones donde hoy funcionan escuelas e institutos navales y para el ministro de Defensa.

El jefe del arma reconoció en su autocrítica de una semana atrás que la ESMA fue un «símbolo de barbarie», e intentó acotar la cesión del predio a «un inmueble» y habló de garantizar la «continuidad» de las tareas que se realizan en el «complejo educativo».

«El Presidente nos dijo que tenía una firme decisión de desalojar todo el predio de la ESMA y que no hay negociación posible», dijo Calvo luego de la reunión con Kirchner.

 

La Fuera Aérea se retracta

Las secuelas del pasado siguen. El jefe de la Fuerza Aérea, Carlos Alberto Rohde, debió retractarse de las declaraciones sobre la represión ilegal que formuló días atrás y aceptó avanzar en una autocrítica por el papel que cumplió el arma en la última dictadura.

A través de un comunicado que firmó de puño y letra, Rohde reconoció como «una expresión desafortunada» la referencia a «errores y horrores por ambas partes» que hizo el sábado en declaraciones al diario La Voz del Interior, en Río Cuarto, con la intención de ratificar la postura que asumió el arma en 1995. Medio mundo salió a criticarlo, incluso el ministro del Interior, Aníbal Fernández.

El jefe de la Aeronáutica había dicho, además, que en aquella ocasión, los aviadores ya habían cumplido con su «mea culpa». Con la posición asumida en 1995 por el jefe de entonces Juan Paulik, la Aeronáutica pareció plegarse a la «teoría de los dos demonios» que muchos utilizan para justificar el terrorismo de Estado.

El documento difundido ahora sostiene que el brigadier mayor Rohe «reafirma la voluntad, tanto personal como institucional, de rechazar categóricamente el accionar ilegal de las fuerzas estatales y colaborar con el máximo esfuerzo a consolidar el imperio de la verdad y la justicia».

El giro en la postura de la Aeronáutica es considerado un efecto del juego de presiones que llovieron sobre Rohde desde la Casa Rosada. Su negativa inicial a avanzar en una autocrítica había causado irritación en la primera línea del gobierno, escribió «Clarín».

«Haciendo propio el ideario del señor Presidente de la Nación, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en la Fuerza Aérea la autocrítica debe ser permanente», señala. Y como última reflexión indica: «Así lograremos evitar la repetición de inadmisibles hechos cometidos en el pasado y contribuir a consolidar una nueva Nación basada en la memoria y la justicia».

Pueden ocurrir más novedades. El periodista Horacio Verbitsky acusó en Página /12 al jefe del Ejército, general Roberto Bendini, de haber colocado en un alto cargo en el Quinto Cuerpo de Ejército, a un coronel comprometido con el secuestro y muerte de una joven en los años del terror.

Bendini es un amigo del Presidente y al llegar al alto cargo fueron pasados a retiro más de 30 altos oficiales. Kirchner, más tarde, lo protegió de acusaciones, no demostradas, de alentar prejuicios antisemitas. Se verá. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje