Chiítas culpan a EEUU por los atentados en Irak
Al mismo tiempo, un alto responsable de la coalición que ocupa el país afirmó que «quince personas (sospechosas) fueron arrestadas en Karbala, nueve detenidas por la policía y seis por las fuerzas de ocupación. Cuatro de ellas hablan farsi y pensamos que proceden de Irán».
El Consejo de gobierno iraquí, por su parte, decretó tres días de luto nacional a partir de hoy por los atentados y decidió aplazar la firma de la nueva Constitución prevista para hoy, a pesar de que «el texto está listo». Su postergación «se debe a los ataques», explicó.
La firma de la nueva Carta Magna debe preceder el pasaje del poder de los norteamericanos a los iraquíes el 30 de junio próximo, para iniciar el proceso que culminará con las elecciones nacionales entre fines de 2004 e inicios de 2005.
Una de las más significativas invitaciones a no caer en la provocación que podría degenerar en el caos total se escuchó en la ciudad santa chiíta de Karbala.
En su sermón, el ayatolá Hadi al Muddaresi acusó a los autores de los atentados de querer llevar al país a la guerra civil «pero nosotros afirmó no nos dejaremos arrastrar».
Incluso en las calles, los chiítas afirman que no quieren apuntar contra sus históricos adversarios, los sunnitas. Por el contrario, muchos están dispuestos a acusar a las fuerzas de la coalición, encargados de protegerlos, de acuerdo al testimonio de numerosos iraquíes chiítas.
Según Estados Unidos, se dispone de «inteligencia precisa» que liga al jordano Abu Masab al Zarqawi con los hechos de ayer y siguen aumentando los indicios que permiten pensar que opera de modo independiente de la dirección de Al Qaeda, aunque sigue inspirándose en Osama bin Laden.
En los últimos días, incluso el director de la CIA, George Tenet, advirtió sobre la cada vez mayor autonomía de grupos terroristas menores que están en condiciones de «elegir sus objetivos y planificar sus ataques», sin pedir permiso a Al Qaeda.
El vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, confirmó el martes que la Casa Blanca considera a al Zarqawi como el «cerebro» de los últimos atentados, a los que definió como «acciones desesperadas» de grupos vinculados a la organización de Osama bin Laden que «se sienten amenazados por la transición lograda en Irak».
Sin embargo, una carta que se supone procede de Al Qaeda negó toda participación de la organización del saudita en los ataques del martes, y atribuyó la responsabilidad a Estados Unidos.
El Departamento de Estado norteamericano ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por la captura de Al Zarqawi.
Por su parte, el presidente iraní Albar Hashemi Rafsanjani sostuvo hoy que las fuerza extranjeras que ocupan Irak, encabezadas por Estados Unidos, son las responsables de los atentados de ayer. Unos 30 peregrinos iraníes murieron en los atentados.
Rafsanjani agregó que los atentados muestran «la profundidad del odio contra los chiítas» y el «miedo que le tienen a la Ashura (la celebración religiosa) en la lucha contra la opresión».
El ayatolá Ali Jamenei, guía supremo iraní, dijo que «los ocupantes son responsables» en un mensaje leído ante la televisión del estado en referencia a los atentado contra la población chiíta de Irak.
Jamenei afirmó que Irak «está oprimido por la bota del ocupante militar que impide al país tener un gobierno solidario» con el pueblo, por lo que «incluso si los ocupantes afirman que no están involucrados en estos actos de terrorismo no pueden negar las responsabilidades que tienen».
En tanto, el Consejo de Cooperación del Golfo exhortó a los iraquíes a «reforzar la unidad nacional», mientras el secretario general de la Organización de la Conferencia Islámica, Abdelwahed Belkeziz, invitó a los iraquíes a no caer en la trampa de los autores de los atentados que «quieren sembrar el odio entre los musulmanes». *
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