Bienes personales de Saddam Hussein se venden clandestinamente en Bagdad
Un gorro de caza, un par de zapatos italianos o un juego de té: estos objetos, aparentemente anodinos, se venden como tesoros de forma clandestina en las calles de Bagdad por el simple hecho de haber pertenecido un día al ex presidente Saddam Hussein.
Los sillones con detalles dorados tapizados con tejidos caros escondidos en la parte trasera de una tienda de Bagdad contrastan con los muebles de mala calidad expuestos en su escaparate, a las afueras de Bagdad.
«Me veo obligado a ser discreto. Esto no es demasiado legal», afirma el joven iraquí que regenta el establecimiento. El comerciante asegura que no participó en los saqueos en el palacio del dictador. «Solamente aproveché la ocasión de hacer un buen negocio», añade.
Tras la caída del régimen, en abril del 2003, los ladrones vaciaron los palacios, ministerios y museos.
Aquellos que se apoderaron de bienes personales de Saddam Hussein esperaron prudentemente a que fuera capturado por los soldados estadounidenses, en diciembre del 2003 para mostrar su preciado botín de guerra.
«Nunca se sabe», afirma este comerciante, llamado Iyad, que se niega a dar su nombre completo, recordando que hasta el momento de su captura cerca de Tikrit (norte de Irak), corrían rumores sobre la presencia del presidente en un barrio o de sus visitas a domicilios privados.
«Ahora, las pertenencias de Saddam se venden como pan recién hecho. Ya no me quedan muchas», afirma, sonriente.
Según él, sus clientes son extranjeros que buscan un «recuerdo especial» pero sobre todo iraquíes, que pretenden sacar estos objetos del país ilegalmente para revenderlos en occidente a precios elevados.
Los bienes más apreciados, como la colección de armas de Saddam Hussein, los regalos que recibió de dirigentes extranjeros o los automóviles deportivos de su hijo primogénito Udai, ya salieron del país.
No obstante, aquellos que buscan recuerdos todavía pueden encontrarlos en Bagdad. El sombrero de caza se vende a 300 dólares, una chaqueta a 500 y los zapatos de cuero marrón a 200. Una cubertería de 88 piezas hecha en plata por un especialista francés que grabó el águila símbolo del régimen en cada una de las piezas, vale 1.500 dólares. *
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