Kerry, el superfavorito del "supermartes"
El senador de Massachusetts, de 60 años, que ya triunfó en 18 de las 20 primarias y caucus realizados desde el comienzo de la carrera a la Casa Blanca, prevé ganar también en los diez estados que serán consultados dentro de tres días.
Un total de 1.151 delegados deben ser atribuidos el martes, la mitad de los 2.162 delegados necesarios para obtener la investidura demócrata en la convención del partido, que se realizará en Boston (Massachusetts, noreste) a fines de julio. Kerry cuenta ya con el apoyo de 727 delegados, contra 212 de John Edwards.
Primer objetivo de Kerry: deshacerse del único rival que permanece en carrera, el senador de Carolina del Norte, John Edwards, de 50 años, que ganó solamente en su estado natal, Carolina del Sur.
Edwards continúa, sin embargo, tratando de diferenciarse de Kerry, subrayando principalmente sus raíces del sur pobre y conservador, lo que permite -según él- «un mejor contacto» con el electorado de la región, más alejado de un hijo de diplomático salido de un medio burgués y católico de Nueva Inglaterra.
«Yo tengo una experiencia que John (Edwards) no tiene», responde Kerry, evocando su pasado de héroe varias veces condecorado en la guerra de Vietnam, de fiscal y de senador de Massachusetts, reelecto en tres oportunidades.
Los últimos sondeos realizados en varios de los estados en disputa el martes, confirman que Kerry tiene buenas posibilidades de lograr su propósito, ya que aparece con un margen de 8 a 40 puntos delante de Edwards.
Los intensos ataques de los republicano en los últimos días confirman, por otra parte, que Kerry inquieta cada vez más al presidente Bush, cuya estrategia es presentarse como un político fuerte y decidido frente a un candidato débil.
Si Estados Unidos muestra debilidad e indecisión, el mundo se sumergirá en una tragedia. Ello no sucederá mientras yo esté al mando», prometió Bush esta semana.
«El hombre que ocupe el Salón Oval de la Casa Blanca decidirá la orientación de la guerra contra el terrorismo y de la economía. La seguridad y la prosperidad de Estados Unidos están en juego», advirtió.
Pero para Kerry sólo se trata de las primeras escaramuzas emprendidas por los republicanos para frenar su impulso.
Dos días después del «supermartes», los estrategas de la campaña de Bush lanzarán una ofensiva mediática contra Kerry durante unas diez semanas, a través de las redes de televisión por cable y en particular en 17 estados en los que Bush teme estar igualado con el candidato demócrata.
Ya fueron reservados segmentos destinados a avisos electorales en televisión, particularmente virulentos contra Kerry, por un monto de cuatro millones de dólares en las cadenas CNN, Fox News et Fox Sports, según el cotidiano The New York Times.
Anticipando esta ofensiva, el estado mayor de Kerry lanzó el viernes un aviso no menos efectivo vía internet, según una portavoz del candidato, Stéphanie Cutter. «El aviso se titula ‘mantener la palabra’ y muestra a los estadounidenses por qué George W. Bush perdió su credibilidad», afirmó.
Otros dos candidatos demócratas continúan formalmente en campaña, lejos detrás de Kerry y Edwards, según todas las encuestas: el pastor negro Al Sharpton, ferviente defensor de los derechos civiles, y el representante por Ohio, Dennis Kucinich. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad