Jean Bertrand Aristide huyó de Haití
El presidente de la Corte de Casación, Boniface Alexandre, asumió el gobierno interino como prevé la Constitución y pidió a la ONU el envío de una fuerza de paz para restablecer el orden, dijeron fuentes diplomáticas.
A instancias de Estados Unidos, que facilitó su salida del país, Panamá le dará a Aristide asilo temporal, dijo el gobierno panameño.
El embajador de Estados Unidos, James Foley, dijo que ya llegaron las primeras tropas de la fuerza internacional para restablecer el orden en Haití.
Por su parte el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió anoche en forma urgente para evaluar la situación y firmar un documento que autorice oficialmente el envío de una fuerza internacional para pacificar a Haití.
El toque de queda fue instaurado en Puerto Príncipe desde las 18H00 locales del domingo (23H00 GMT) hasta las 06H00 del lunes (11H00 GMT), dijo el jefe policial Rudy Berthomieux.
El presidente estadounidense George W. Bush decidió el envío de unos 500 infantes de marina hacia Haití, cuyos primeros ya se dirigieron a Haití como avanzadilla «de una fuerza internacional», según dijo el mandatario.
«A pedido del presidente Aristide, Estados Unidos facilitó su partida de Haití en condiciones seguras», dijo el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
Fuerzas especiales canadienses se instalaron en el aeropuerto de Puerto Príncipe para vigilar la repatriación de ciudadanos en aviones militares enviados por Canadá.
Tras la dimisión de Aristide, la Policía salió a contener la ola de violencia que estalló este domingo en el centro de la capital.
Incendios y saqueos se registraron desde primera hora en toda la ciudad, especialmente al Palacio Nacional, sede de la presidencia, y una casa en la misma calle fue saqueada.
Centenares de partidarios de Aristide armados de machetes, fusiles y diferentes tipos de armas se desplazaban por esa zona de la ciudad cantando consignas favorables al presidente huido.
La comisaría central de Policía, situada cerca del Palacio Nacional, fue saqueada por partidarios armados de Aristide, según testigos.
Unos cincuenta detenidos de la penitenciaría nacional de Puerto Príncipe, en el centro de la ciudad, se fugaron.
Al menos diez cadaveres fueron vistos en las calles de la capital.
Los partidarios armados de Aristide continuaban ayer algunas zonas de Puerto Príncipe, donde penetraban en viviendas particulares a la búsqueda de armas, según testigos.
El jefe de los insurgentes que controlan el norte del país, Guy Philippe, anunció que sus hombres están dispuestos a dejas las armas y colaborar con la oposición política y la comunidad internacional.
«Estamos dispuestos a deponer las armas», afirmó.
«Si nos necesitan, si la oposición política y la comunidad internacional nos piden ayuda, iremos a Puerto Príncipe», agregó. Por su parte, la oposición política haitiana aceptó el plan de solución a la crisis propuesto por la comunidad internacional, que prevé el envío de una fuerza de seguridad a ese país, afirmó a la AFP uno de los dirigentes opositores, Evans Paul.
«Habiendo partido Aristide, es el momento de cooperar con la comunidad internacional que nos ayudó a sacar del país» al presidente, declaró.
La oposición había rechazado esta semana ese plan propuesto por Estados Unidos, Francia, Canadá, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Caricom (Comunidad de los países del Caribe), porque preveía la permanencia de Aristide en el poder.
Francia enviará «en las próximas horas desde las Antillas» unos 200 militares a Haití, adonde el lunes viajará desde la metrópolis un centenar de gendarmes, en el marco de las «medidas de precaución y emergencia relativas a la seguridad de los ciudadanos franceses», anunció este domingo por la noche el estado mayor del ejército.
El canciller canadiense, Bill Graham, anunció que Canadá participará en una fuerza multinacional en Haití, y predijo que hará falta una «vigorosa presencia militar» para restaurar el orden en el país caribeño. *
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