ANALISIS INTERNACIONAL

En marcha la escalada golpista en Venezuela

La violencia desencadenada el viernes por la oposición venezolana, con víctimas fatales, ataques a las sedes de los partidos de gobierno MVR y PTT, disparos de francotiradores, caos en el centro de Caracas y provocaciones a proximidad de la sede de la reunión de los 15 es considerada el comienzo de una nueva escalada golpista, la tercera, en fase operativa. Fue lanzada en coincidencia con la XII Cumbre del G15 y tras la decisión del Consejo Nacional Electoral de pasar a revisión las «planillas planas».

La conspiración, paso a paso

Empezaron por desconocer al CNE (los dos miembros afines a la oposición Sobella Mejía y Ezequiel Zamora, dejaron de concurrir) llamaron a desacatar al gobierno y emprender acciones para sacar a Chávez, el monopolio mediático amplificó las incitaciones golpistas y se sumaron al coro los siete gobernadores de la oposición (frente a 15 que responden al gobierno). El vocero de la llamada Coordinadora Democrática, Enrique Mendoza, es a la vez gobernador de Miranda. El de Zulia, Enrique Rosales, estuvo en Miraflores junto al golpista Pedro Carmona, hoy prófugo en Colombia, y firmó el acta que liquidaba todos los poderes del Estado. En ese estado se está estructurando un plan de secesión y se denuncian maniobras de tráfico de armas. Se habla de las «repúblicas independientes» de Zulia, Miranda y Carabobo, en un plan de desmembramiento y desestabilización de la República bolivariana. Voceros del gobierno señalan que «la movilización convocada aprovechando la Cumbre del G15 es el comienzo de la escalada golpista» y que la «ejecución del megafraude y las provocaciones en serie están destinadas a preparar el ambiente de violencia para activar los mecanismos de intervención por parte de las fuerzas extranjeras dirigidas y financiadas por el gobierno de Bush.

La mano extranjera

En este cuadro cobra relieve el discurso pronunciado por el presidente Chávez el 18 de febrero, con motivo de la graduación de la segunda oleada de alumnos de la misión educativa Robinson II. Sus afirmaciones fundamentales, documentadas en cada caso, fueron las siguientes: 1) el gobierno de EEUU apoyó el golpe de Estado de abril de 2002 y naves de guerra de USA estuvieron esos días en el Caribe acechando a Venezuela; 2) militares norteamericanos coordinaron acciones con militares golpistas venezolanos, incluso en Fuerte Tiuma; 3) «el embajador de los EEUU fue muy activo en aquellos días y llegó incluso a visitar en el Palacio de Gobierno al tirano aquel que fue barrido por la fuerza del pueblo y la Fuerza Armada patriota» (incluso hay filmaciones que lo muestran en Miraflores aplaudiendo a Carmona el Breve); 4) en la reunión de Monterrey, Bush dijo en rueda de prensa que él, junto con la OEA, iban a asegurar la integridad del referéndum revocatorio en Venezuela, y Chávez le contestó que él no tiene absolutamente nada que ver con un asunto de exclusiva incumbencia de los venezolanos; 5) denunció también la permanente injerencia del embajador norteamericano Shapiro, así como las más recientes incursiones del subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, Peter DeShazo, en los asuntos internos de Venezuela.

Por añadidura, un grupo de parlamentarios de la Asamblea Nacional denunció recientemente, ante el propio Congreso en Washington, que el llamado Fondo Nacional por la Democracia (FND) de EEUU está proporcionando ingentes recursos a los grupos venezolanos que promueven la desestabilización y apoyaron el sabotaje petrolero de diciembre de 2002. El dinero fue a la empresa Sumate, que centralizó la campaña mediática por el referéndum, a una asociación civil presidida por un personaje que fue nombrado ministro de Educación por Carmona, y a la CTV del golpista Carlos Ortega, también prófugo, que conspira en Costa Rica (donde recibió un «estate quieto»).

En la Cumbre del G15

Estos hechos coinciden con la cumbre en Caracas de los 15 países que reclaman condiciones equitativas en el comercio mundial y la reactivación de la cooperación Sur-Sur y abordan los aspectos englobados en el tema «Energía de la unidad». Están presentes cuatro países miembro de la OPEP, más otros de productores de petróleo (Egipto y Malasia). Se destaca la importancia de la concertación entre los presidentes de Argentina, Brasil y Venezuela, que asumen una postura común en las negociaciones con el FMI y en el tema de la deuda externa. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje