Néstor Kirchner y Lula da Silva, juntos para negociar con el FMI
De hecho, la estrategia de Lula que aceptó un superávit del 4,5% de su PBI, está revelándose como un estorbo para desarrollar la economía, y aunque la Argentina partió de una situación bastante diferente, su postura de limitar el dinero destinado a los acreedores al 3% del PBI, pudo rebanarle plata a planes de asistencia social pero su crecimiento es notable.
Lula le dirá del acuerdo y sus repercusiones que los dos mandatarios precisarán en San Pablo el 10 de marzo, al director gerente del FMI, Horst Kóheler, con quien esta noche comerá en esa ciudad un asado.
La negociación de este entendimiento fue secreta e incluso el ministro de economía, Roberto Lavagna, parece no haberla conocido al igual que otros altos funcionarios que horas antes del anuncio desgranaban críticas contra Lula por no ser solidario con la Argentina en su actual controversia con el Fondo. En rigor, se referían al delegado del Brasil ante ese organismo, un ortodoxo que será relevado y que se convirtió en aliado de los críticos de la política de Kirchner.
El Presidente recibió apoyos internacionales políticamente significativos cuando paso días de hostilidad por parte de los países poderosos para que destinara más plata para los acreedores, una bandera que agita el FMI.
Sin eje anti-Washington
En Caracas, Hugo Chávez lo manifestó públicamente en el contexto del encuentro del G15, pero antes, aquí, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, lo hizo a nombre de Fidel Castro. Pero no hay que sacar conclusiones rápidas: no está en camino la concreción del sueño de un sector del kirchnerismo de forjar un eje sin tutores desde La Habana a Buenos Aires, pasando por Caracas y Brasilia y también Montevideo en el futuro.
Ni Kirchner ni Lula piensan en una tribuna antinorteamericana, aunque de hecho, el paso que han dado no está entre las satisfacciones que desea tener Washington en el cono sur. Más bien, con sus limitaciones, lo acordado se acerca al proyecto de integración sudamericana y seguir avanzando en crear el espacio de ¡resistencia al imperio.
El alineamiento del FMI a favor de los acreedores, no sorprende, ni siquiera la dureza conque vinculan los acuerdos bilaterales con una inicio rápido para las negociaciones con los tenedores de bonos, faena en la que se encuadra el G7, y dentro de ellos, Japón, Italia y el Reino Unido.
Aunque España sostiene que apoyará a Argentina cuando el FMI decida los próximos días si aprueba o no el segundo tramo del actual acuerdo, José María Aznar hizo un movimiento escasamente sutil de presión que obligó a Néstor Kirchner a replicarle.
Ya se conoce que el español habla casi siempre en nombre de Washington y no hubiera sido más que otro incidente si sus reclamos para que la Argentina mejore su oferta de pago dada a conocer en septiembre en Dubai, el famoso 75% de quita, no hubiera sido acompañado por un coro donde intervinieron el Departamento del Tesoro, el ministro de Hacienda alemán, cuando estuvo aquí, mensajes menos conocidos de los británicos e incluso Francia que tiene una empresa, ¡Aguas Argentinas! que controla, con un contencioso que no termina por destrabarse.
Cumplimiento inédito de metas
Aclaremos. El 9 de marzo, Argentina debe levantar compromisos con los organismos financieros internacionales por 3.100 millones de dólares y Kirchner ha asegurado que no girará ese dinero que debería salir de las reservas, hoy cercanas a los 15 mil millones de dólares, si no existe la seguridad que el directorio del FMI aprueba el segundo tramo del acuerdo.
Una misión del Fondo acaba de comprobar que el gobierno de Kirchner ha cumplido con creces las metas fiscales y por primera vez desde siempre, no tuvo que conceder un waiwer, es decir, un perdón, por algún asunto contenido en el acuerdo que hoy haya sido violado.
Es difícil encontrar en el pasado, un gobierno que cumpla tan a rajatabla lo acordado. Digámoslo con el léxico oficial, que se traslada a la deuda externa: ‘cumplimos con lo que nos comprometemos, no con lo que nos exigen’.
En verdad, el FMI había reclamado un superávit primario del PBI para este año, del 4,5%, como el que aceptó Brasil. Kirchner se mantuvo en que no daría un níquel más allá del 3% de superávit, que en plata son algo mas de 4 mil millones de dólares destinado a los acreedores y ese porcentaje, un terrible esfuerzo que repercute en las condiciones de vida de los más desprotegidos (que son millones).
Ese excedente se estimó sobre una pauta de crecimiento del PBI del 4%, pero trepó al 8,4%, la mayor tasa de trepada del planeta. El razonamiento del Fondo sería como Argentina tiene más recursos, debe destinar más dinero del acordado. O modificar la quita del 75%.
Las dudas
Precisemos. El gobierno de Kirchner no solo cumplió con las metas acordadas con el FMI, sino que concreto la formación del Sindicato de bancos que se encargarán de los detalles de la negociación con los tenedores de bonos, autorizó algunos incrementos de tarifas de servicios públicos (gas y electricidad) y da señales que negociará con sindicatos de bonistas que se están formando en distintos sitios y que luchan entre sí para mostrarse como los más representativos.
Sin embargo, una duda cruel aqueja a los gobernantes: si a pesar de todo, el Fondo no aprueba antes del 9 de marzo la marcha del convenio y pone a Kirchner en la situación de no poder enviar los 3.100 millones de dólares y con ello, un incumplimiento no querido, el default con los organismos financieros.
La lógica indicaría que por lo expuesto no debería haber drama sin embargo son conocidas las amenazas de un corrimiento de la fecha de la reunión del buró del FMI, por ahora el 8 de marzo, por la militancia de los países con más bonistas que otros.
El caso italiano es interesante. El PDS (ex comunistas) ha propuesto que se hagan cargo los bancos del pago de los bonos en manos de jubilados y enfermos, que les endosaron con intereses superiores a los de plaza cuando contaban con información que Argentina marchaba, con la convertibilidad, al infierno.
En el Ministerio de Economía se estudia alguna variante que permita atender antes que tarde a los ancianos con sus ahorros colocados en bonos argentinos, como ocurre en Italia y en Japón.
Pero no es sencillo. Atender a los ancianos, sería adoptar una ¡ actitud de privilegio!, que ninguna norma rechaza pero sí la tradición. El tema está instalado en un tribunal de Nueva York donde un fondo buitre trata de arrancar una resolución judicial que les permita cobrar el 100% del valor. En el trámite el magistrado debe resolver su existen o no acreedores privilegiados, como son los organismos financieros.
El juez Thomas Griesa en abstracto no fallará. Pero si así ocurre ante un reclamo de un acreedor se plantearía una inédita situación.
Aunque Kirchner puede suponer que EE.UU. en un año electoral no le convendría un sacudón como un default en el Río de la Plata y termine por inclinar, junto a Francia y Alemania, la balanza en favor de aprobar el cumplimiento del acuerdo, la cautela visible en el oficialismo parece indicar que otorgan un espacio al peor escenario.
Todo se reduciría a una definición política, a indicar en la voz del Fondo, que las medidas que Argentina ya aprobó para negociar con los acreedores, constituyen un progreso, que puede ser catalogada como de buena fe.
Mensaje con respaldo interno y externo
Mañana Kirchner recibirá, entre aparato que moviliza y espontaneidad previsible, un buen respaldo a su gestión, particularmente en lo que se refiere al FMI y los acreedores. La Iglesia, escasamente feliz con algunas designaciones judiciales y que no comp
arte el impulso a la derogación de las leyes de impunidad, respalda al Presidente en esas negociaciones sobre el frente externo.
La visita del canciller de Cuba ha sido importante en el marco de las relaciones internacionales, pero el Gobierno le puso cierta sordina, para no exhibir públicamente lo que muchos de sus hombres sienten: un viejo cariño por la Revolución. Ya se sabe donde están en estos días las prioridades y sin perder dignidad, no quiso mostrar nada público que irritara a los norteamericanos.
No todo serán rosas. Para la agenda bilateral, no solamente está el apoyo a Cuba para que se entrevere en el Mercosur o una larga lista de medidas de cooperación: también figura para algún momento, que la embajada argentina en La Habana reciba a figuras no encuadradas.
Ese apoyo de Fidel ha sido apreciado por el kirchnerismo, corriente peronista progresista. Si sirve para que la izquierda histórica que lo idolatra, por caso el Partido Comunista, que tuvo el privilegio de ofrecerle a Pérez Roque una recepción propia, para que regulen su antagonismo contra Kirchner, será harina de otro costal.
Otro espacio de izquierda, con otra historia y de raíz peronista que también es pro cubana, puede conseguir, por pedido expreso del Presidente, que el periodista hoy diputado nacional, Miguel Bonasso, un cuadro de los ’70, amigo de Fidel y Chávez, sea designado titular de Relaciones Exteriores de la cámara baja. Es una designación que más de un ministro considera ‘imprudente’?.
El discurso de mañana ante la Asamblea Legislativa al abrir las sesiones ordinarias del Parlamento, ratificará el camino iniciado en 25 de mayo, cuando Kirchner juró como Presidente. Acaso sea lo menos explícito que pueda en cuanto a la deuda para obviar alguna mala interpretación.
Puede decir Kirchner su discurso, seguro de que no está solo en el mundo cuando de deuda y Fondo se trata. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad