En la última jornada de desfiles por el sambódromo de Rio de Janeiro

Antiguos sambas causaron sensación

Para conmemorar los 20 años del sambódromo, diseñado por el arquitecto de Brasilia Oscar Niemeyer, la Liga Independiente de Escolas do Samba autorizó excepcionalmente a las escolas a recurrir a sambas del pasado. Cuatro de las 14 escolas de la primera división lo hicieron, y fue todo un éxito.

Imperio Serrano, que presentó un desfile sencillo con materiales simples, hizo bailar y cantar fervorosamente al público con su samba del Carnaval de 1964 «Aquarela Brasileira», inspirada en la famosa «Aquarela do Brasil» de Ary Barroso de 1939, y que canta la belleza de las diferentes regiones del país.

Viradouro también obtuvo una excelente respuesta del público con otro samba antiguo, dedicado a una procesión de la virgen de Nazaret que ocurre todos los años en Belem do Pará, y que fue compuesto para la escola Estacio de Sa (entonces San Carlos) en el Carnaval de 1975.

El impacto de las sambas del pasado ya había quedado en evidencia en la primera noche del domingo al lunes, cuando Portela volvió a presentar el que le dio el campeonato en 1970  el último que obtuvo sola  sobre «Leyendas y misterios de la Amazonia», y fue elegida como favorita de esa jornada por el público, junto con Mangueira, siempre preferida por los cariocas.

Los comentaristas del Carnaval consideran que la edición 2004 marcará una revalorización del samba, porque volvió a quedar demostrado que un buen desfile depende antes que nada de la música y de la letra.

Muchos lamentan la aceleración del samba, transformado en marcha para poder llevar a través del sambódromo, en entre 65 y 80 minutos, a las gigantescas escolas de 5.000 participantes cada una y un máximo de 8 carros alegóricos, así como el recurso a refranes pegadizos.

Este fenómeno coincidió a partir de la década del 70 con la transformación del desfile en una especie de ópera de masas, donde el coreógrafo o carnavalesco asumió la primacía.

Una cuarta escuela, Tradición, también desempolvó un samba antiguo, sobre Bahía y los orixas (dioses del culto afrobrasileño), aunque sin el éxito de las otras tres. No fue casualidad que tres de las escuelas que revivieron sambas del pasado  Portela, Imperio Serrano y Tradición  sean del barrio de Madureira, zona norte de Rio, cuna de grandes compositores de samba y que dominó los campeonatos hasta 1970, casi desde que comenzaron en 1932. Portela sigue manteniendo el récord, con 21 triunfos.

Viradouro hizo un desfile muy creativo, aunque sin la virgen, porque está prohibido por el reglamento llevar símbolos religiosos al sambódromo.

«O Virgen santa, velad por nosotros; Velad por nosotros, oh, Virgen Santa; Pues precisamos de paz», corearon hasta el cansancio los 100.000 espectadores junto a los 5.000 integrantes de la escuela, en el templo profano del sambódromo.

Esta noche, otras dos escolas que se repartieron con Mangueira la mayoría de los campeonatos de los últimos años, Imperatriz Leopoldinense y Beija Flor, realizaron desfiles impecables, creativos y con gran sentido estético, al mejor estilo megaespectáculo.

Imperatriz tiñó al sambódromo de rojo al cantarle al palo Brasil, el árbol que dio origen al nombre del país y del que se extraía un pigmento colorado.

Beija Flor, campeona del Carnaval pasado, defendió la preservación de la Amazonia y celebró su conquista de manos de los españoles. «Si Dios me la dio voy a preservarla; mis hijos se enorgullecerán; la Amazonia es Brasil, es luz del creador; Adelante con la tribu Beija Flor», decía el refrán. También hizo un desfile creativo y entusiasmó a las tribunas Mocidade Independente de Padre Miguel, que cerró el desfile con tribunas vaciadas por la lluvia que afectó la segunda mitad de la noche, pidiendo prudencia en el tránsito.

«Pare, piense; Mire la señalización; Proteja a quien te ama; Siga en paz en la dirección».

Los jurados votarán por la escola campeona el próximo miércoles. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje