Unas 564 personas murieron y otras 300 resultaron heridas

Catástrofe en Marruecos

Luego del terremoto en la ciudad se sintieron centenares de réplicas de menor intensidad, informaron fuentes locales.

Un vocero parlamentario de Rabat, ubicada a 300 kilómetros del sismo, producido en el estrecho de Gibraltar, aseguró que los muertos rondarían los 564.

Asimismo, una fuente de protección civil sostuvo que Ait Kamara fue «completamente destruida» y advirtió que la localidad de Im-Zouren también sufrió daños importantes.

La agencia marroquí Map informó que el sismo se verificó a las 2.30 locales y que se sintió también más al sur, en la ciudad de Fez, una importante meta turística.

Voceros de organizaciones no gubernamentales que trabajaban en el lugar coincidieron en que los muertos serían unos 564 y los heridos alrededor de 300, pero advirtieron que el balance era provisorio y aumentaría a medida que pasen las horas y se vayan removiendo los escombros.

Los afectados fueron los pueblos de etnia bereber de la cadena montañosa del Rif, que domina la costa mediterránea, una región de difícil acceso donde las casas, de arcilla y paja, se derrumbaron como castillos de arena, dijeron testigos.

Por eso, familias enteras quedaron sepultadas mientras dormían.

En esa región se concentra gran cantidad de personas de escasos recursos que viven de la agricultura y dependen del dinero que les envían sus familiares emigrados a Europa.

El epicentro del sismo fue en la localidad de Ait Kamara, que quedó destruida, situado a 13 kilómetros del puerto de Al Hoceima, a unos 300 kilómetros al nordeste de Rabat, la capital del país.

También resultó muy dañada la pequeña localidad de Im Zouren, de unos 20 mil habitantes donde, según estimaciones oficiales, habrían muerto 194 personas a raíz del derrumbe de unas 50 casas.

El pequeño hospital de Al Hoceima quedó completo en pocas horas por la gran cantidad de heridos que iban arribando, muchos de los cuales debieron ser derivados al Hospital Militar de Rabat.

Un voluntario de una ONG que colaboraba en el lugar dijo a ANSA que los cuerpos de las víctimas fueron llevados a una fábrica de elaboración de pescado de la zona, ya que el hielo que habitualmente hay en el lugar permitirá la conservación de los cadáveres durante varios días, hasta que sus familiares los reclamen para darles sepultura.

Los sobrevivientes, junto a los enviados del gobierno y voluntarios de organizaciones civiles quitaban escombros, incluso a mano, en procura de encontrar personas vivas que hubiesen quedado enterradas.

Por la falta de recursos, los trabajos eran lentos, mientras algunos voluntarios y funcionarios se quejaron porque supuestamente las autoridades del enclave español de Melilla, situado a 250 kilómetros al oeste de Al Hoceima, contaría con elementos de rescate que no habrían ofrecido.

Ilias Al-Omari, funcionario de Al Hoceima, dijo que Melilla «hubiera podido enviar (materiales de socorro) apenas se conoció el terremoto», pero no lo hizo. Al lugar del desastre arribó horas más tarde el ministro de Interior de Marruecos, Mohamed Sahel, y su par de Sanidad, Mohamed Cheikh Biadiallah.

La agencia Map señaló que el rey Mohammed VI se instaló en la ciudad de Tanger, a unos 200 kilómetros del terremoto, desde donde tiene previsto seguir las operaciones de auxilio, mientras se estima que en las próximas horas visitará la zona del siniestro para «llevar alivio» a los sobrevivientes.

El terremoto de hoy tiene numerosos antecedentes, ya que la zona del Magreb, que abarca buena parte del norte de africa, es de alta inestabilidad geológica.

El más grave que se recuerda se produjo en 1960 en la ciudad de Agadir, Marruecos, donde murieron 12.500 personas, aunque hace menos de un año ocurrió otro, en Thenia, norte de Argelia, en el que hubo 2.300 víctimas. *

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