La quita de la deuda en mora se mantiene en el 75% pese a la presión del G-7

La oferta de Argentina es inalterable

La reacción del mandatario se registró a menos de 24 horas de que el presidente del Grupo de los Siete (G-7) países más desarrollados, el ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, le pidió a Argentina que mejore su ofrecimiento.

«Nuestra postura es la misma, no ha variado en nada. Tenemos la mejor buena fe de conversar con todos, pero no estamos actuando para la coyuntura sino para salir del infierno», que sufrió el país desde la crisis de 2001, dijo Kirchner en la Casa de Gobierno.

Eichel había instado el jueves a dar «un paso más» en la oferta por arreglar la deuda y recomendó no ver al Fondo Monetario Internacional (FMI) como el que intenta «saquear al pueblo», aunque admitió que la solución debe contemplar el grave cuadro social de un país donde uno de cada dos habitantes es pobre.

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, rechazó también versiones sobre eventuales cambios en la propuesta del país, al afirmar al canal 7 de la televisión del Estado que «no hay nadie en el Gobierno que avale» comentarios periodísticos según los cuales Argentina aceptaría pagar intereses caídos desde 2001.

Una de las hipótesis que barajan los mercados para que la oferta pueda tentar a los acreedores sería aceptar el pago de unos 19.000 millones de dólares en intereses devengados desde que el efímero presidente Adolfo Rodríguez Saá declaró el ‘default’ de la deuda.

En cambio, el ministerio de Economía confía en que puede ser interesante para los bonistas la idea de canjear los viejos bonos por uno nuevo que contenga una cláusula que vincule el rendimiento de los papeles al crecimiento de la economía.

El último dato disponible del Producto Interno Bruto (PIB) arrojó un repunte de 8,4% en 2003, lo que permitió al país dejar atrás lo peor de la crisis y un derrumbe sin precedentes de 10,9% en 2002.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo a radio América, que «el gobierno no se va a mover» de la iniciativa de recortar un 75% del valor nominal de los bonos en cese de pagos.

«La oferta que hicimos supone una quita del 75% y no es un capricho porque garantizamos que la Argentina no postergue el desarrollo que está logrando por asumir compromisos en el exterior», sostuvo Fernández.

No obstante, Fernández admitió que «falta diagramar la oferta definitiva», mientras el FMI mantiene su observación sobre el grado de cumplimiento del acuerdo stand by (sujeto a condiciones) vigente, cuyas metas fueron alcanzadas en forma holgada.

Un documento del ministerio de Economía indicó que los próximos pasos serán elaborar el menú definitivo de bonos que serán puestos a disposición del canje de la deuda.

Otra decisión fue la de redoblar la difusión del programa de reestructuración de la deuda y preparar rondas informativas en las principales capitales financieras.

Argentina debe rescatar unos 154 tipos de bonos de los mercados, emitidos en siete monedas, a cambio de nuevas series, que globalmente establecen plazos de pago de siete a 42 años, con tasas de interés que van de 0,5% a 5%. *

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