Luego de una ofensiva israelí que dejó 15 palestinos muertos

Hamas jura venganza

En tanto, el líder laborista y ex premier israelí, Shimon Peres, dijo que «nacerá un estado palestino antes de lo que se piensa» y reclamó a su país que «aclare sobre cuáles objetivos desea moverse».

Rafah, situada cerca de la frontera con Egipto, fue ayer el escenario de uno de los enfrentamientos donde murieron tres palestinos y otros ocho resultaron heridos, tras la irrupción del Ejército israelí para destruir un túnel que milicianos utilizaban para el contrabando de armas y explosivos, según argumentó.

Mahammed Tantawi, de 17 años de edad, una de las víctimas fatales reportadas tras recibir un tiro en el pecho, era hijo de Ahmed Hilles, secretario general de Al–Fatah en Gaza, el partido del presidente palestino Yasser Arafat.

En la misma zona resultó muerto Mohamad Al Hamaydah, de 20 años de edad, dijeron fuentes médicas palestinas, mientras otro joven también murió, pero no fue identificado.

En tanto, en Sajjaya, un barrio situado en la periferia de la ciudad de Gaza, otros 12 palestinos fueron muertos en violentos enfrentamientos con militares de Israel.

Uno de los muertos es un comandante militar de Hamas, Hani Abu Askilah, quien –según un portavoz militar israelí– estaba involucrado en un atentado cometido en octubre pasado contra una caravana diplomática estadounidense, en el que murieron tres guardias norteamericanos de seguridad.

Esa información no fue confirmada aún desde Gaza, donde hace unos días se inició el proceso contra cuatro palestinos acusados como responsables del ataque de octubre pasado.

Los tanques israelíes ingresaron al alba a Sajjaya, cerca de Netzarim, con la intención de detener a Ashraf Hassanin, un comandante militar del movimiento islámico Hamas.

Los milicianos respondieron con disparos de ametralladoras desde los edificios y lanzaron artefactos explosivos, según una fuente militar israelí.

Los palestinos, por su parte, acusaron al ejército de haber disparado de manera indiscriminada causando también víctimas civiles.

Por la tarde, miles de personas participaron en ambas ciudades de los funerales, mientras la margen de la multitud, activistas gritaron eslóganes en los que prometían que la «matanza de los mártires» pronto será vengada.

Hilles, durante los funerales de su hijo Mohammed y de las demás víctimas, aseguró a la multitud que «la sangre de mi hijo no era más preciosa que la de otros hijos del pueblo palestino muertos por los israelíes».

«Su muerte nos infunde nuevo coraje. Estamos más determinados que nunca a combatir hasta la liberación de nuestra tierra», agregó.

En un comunicado el ala militar de Hamas lanzó un llamado a «todas las células combatientes en Jerusalén, Hebron, Nablus, Belén, Jenin, Tulkarem y Gaza, en todos los poblados y campos» para «actuar rápidamente y atacar las posiciones del enemigo, actuando en operaciones de gran efecto».

La amenaza fue tomada en serio por Israel, que elevó a la noche el nivel de alerta y detuvo en Nablus al palestino Mohammed Al–Fattah, que –según el Ejército– se disponía a cometer un atentado suicida.

Pese a la jornada violenta, en Tel Aviv, el Premio Nobel de la Paz y ex premier laborista, Shimon Peres, de 80 años, dijo ayer a la prensa «que un estado de Palestina nacerá antes de lo que se piensa» e Israel «se retirará a las fronteras anteriores al conflicto de 1967, con leves modificaciones territoriales».

Para el ex canciller del premier Ariel Sharon en el gobierno de coalición, Israel «debe aclarar hacia cuáles objetivos debe moverse» y tiene que desmantelar de inmediato todos los asentamientos y retirar sus tropas de la Franja de Gaza, además de hacer «propuestas tangibles» a los palestinos para lograr un acuerdo de paz. Peres expresó su convicción de que los palestinos «no pueden continuar aplazando la lucha contra el terrorismo, si no quieren ser excluidos del consenso de las naciones civilizadas». *

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