Ofensiva sangrienta de la resistencia iraquí
El hospital Al Karj recibió 36 cadáveres y tres de los 20 heridos admitidos fallecieron en el quirófano, según responsables del centro. El servicio de urgencias del hospital Yarmuk contaba cinco heridos graves, uno de los cuales murió, y el hospital Al Karama recibió siete muertos y admitió 27 heridos.
Además de 32 reclutas del ejército, según el comandante estadounidense John Frisbie, murieron tres miembros de las fuerzas de protección iraquíes «que formaban parte de los servicios de seguridad del edificio».
«A las 07H25 (04H25 GMT) un coche bomba estalló frente al centro de reclutamiento del nuevo ejército iraquí», declaró a la AFP el coronel Ralph Baker, de la primera división blindada norteamericana.
«El coche estaba cargado con 300 o 500 libras (unos 150 a 250 kg) de explosivos. Es un atentado suicida. Al volante del automóvil sólo había un hombre», añadió.
Casi 150 jóvenes reclutas esperaban frente al centro para recibir el arma, el uniforme y la insignia de oficial, según los testigos.
Este ataque tiene lugar un día después del atentado que dejó por lo menos 55 muertos y 67 heridos delante de una comisaría de Iskandariya, 45 km al sur de Bagdad, donde esperaban cientos de personas para alistarse en la nueva policía iraquí.
Los dos sangrientos atentados se producen cuando acaba de llegar a Irak una delegación de expertos de la ONU encargada de analizar la viabilidad de convocar elecciones generales antes del 30 de junio.
Tras reunirse con las autoridades interinas iraquíes y de la coalición, los expertos dirigidos por Lakdar Brahimi, consejero del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, se entrevistaron con miembros de la sociedad civil iraquí.
Annan dijo el lunes que esperaba estar en condiciones de presentar su informe sobre la transición política en Irak antes de que acabe el mes de febrero, en función del esperado informe de la misión.
Por otra parte, el ejército estadounidense duplicó el miércoles la recompensa de cinco millones de dólares que ofrecía por las informaciones que permitan detener a Abu Mussab al Zarqaui, un jordano buscado por su presunta vinculación a la organización terrorista Al Qaeda.
La coalición distribuyó una carta atribuida a Zarqaui en la que llama a desatar un conflicto interconfesional entre chiítas y sunitas en Irak, un complot que según el ejército estadounidense fracasó.
El miércoles, un miembro de las fuerzas de defensa civil iraquíes murió y tres soldados estadounidenses resultaron heridos en dos ataques cerca de Kirkuk, a 255 km al norte de Bagdad, anunciaron la policía iraquí y el ejército norteamericano.
Hussein Alí Jalaf falleció por la mañana al ser alcanzado por los disparos de unos desconocidos en un retén de la defensa civil en Hawija, a 50 km al oeste de Kirkuk, declaró a la AFP el teniente coronel Awwad Abdalá al Juburi, jefe de la policía de la ciudad.
Por su parte, el ejército estadounidense aseguró que tres soldados fueron heridos al ser atacado su convoy cerca de Kirkuk. «Tres soldados estadounidenses fueron heridos por la explosión», afirmó un portavoz militar en Tikrit, al norte de Bagdad.
En Madrid, el ministerio de Defensa informó de que cinco militares españoles y un intérprete iraquí resultaron heridos de poca gravedad el miércoles en la región de Diwaniya (sur de Irak) cuando unos desconocidos les arrojaron un artefacto explosivo.
En Ginebra, la Organización Mundial de Comercio (OMC) concedió a Irak el estatuto de observador de la organización, según el portavoz del organismo Keith Rockwell. *
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