Israel en alerta rojo
«La policía fue puesta en estado de alerta avanzado y se desplegó en los sectores delicados», declaró a la AFP un portavoz policial, un día después de las operaciones militares que en la Franja de Gaza dejaron 15 muertos y más de 50 heridos palestinos.
«Hemos movilizado efectivos suplementarios, instalado retenes en las rutas y estamos efectuando controles sorpresivos, sobre todo en los centros comerciales, los mercados, y cerca de las escuelas», agregó.
Las Brigadas Ezzedin Al Qassam, el brazo militar del Hamas, amenazaron a Israel con atentados «de gran magnitud» en respuesta a las operaciones israelíes del miércoles, que los palestinos calificaron de «masacres».
«La dirección de las Brigadas llama a todas sus células combatientes en Jerusalén, Hebrón, Naplusa, Belén, Jenín, Tulkarem y Gaza y en todas las aldeas y campamentos a responder rápidamente, atacando todas las posiciones del enemigo que puedan alcanzar y efectuando operaciones de gran magnitud», afirmó el grupo el miércoles en un comunicado.
Cinco de los palestinos muertos el miércoles en Gaza, entre los cuales se encontraban tres militantes de Yihad Islámica y el hijo de un importante jefe del movimiento Fatah, fueron enterrados el jueves en presencia de miles de palestinos que pedían venganza a gritos.
Doce palestinos murieron y 42 fueron heridos en el barrio de Al Shujaiyé, en el este de la ciudad de Gaza. Otros tres murieron y 21 resultaron heridos en Rafá, en el sur de la Franja de Gaza.
Durante estos ataques, las tropas israelíes destruyeron totalmente 10 casas y causaron daños en otras 50 en el campamento de refugiados de Rafá, cerca de la frontera con Egipto, según una fuente de la seguridad palestina.
Tres escuelas, dos de las cuales pertenecen a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa), también sufrieron graves daños, y los campos agrícolas limítrofes del campamento de refugiados fueron arrasados, precisó esta fuente.
El ejército israelí afirmó que lanzó su incursión en Rafá, que concluyó este jueves de madrugada, para destruir túneles que según los militares eran utilizados para el contrabando de armas procedentes de Egipto.
El jueves de mañana un militante del Hamas, Samé Arar, de 24 años, buscado desde el comienzo de la Intifada en setiembre de 2000, fue muerto por el ejército en la aldea de Qarawat Bani Zeid, al noroeste de Ramala.
Según una fuente militar israelí, los soldados que fueron a detenerlo le dispararon después de que trató de escapar a pesar de que tiraron al aire en señal de advertencia.
La radio pública israelí anunció que el ejército y el Shin Beth (seguridad interior) desmantelaron a comienzos de enero una célula del Hamas que quería fabricar en Ramala (Cisjordania) cohetes de tipo Qassam. *
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