Tropas libanesas toman el control
Beirut, AFP
«Las tareas de seguridad serán controladas por las fuerzas de seguridad interior (policía y gendarmería), que podrán obtener el apoyo del ejército en caso de necesidad, conforme a las leyes en vigor», precisó Hoss. La ONU, Estados Unidos y Francia pidieron al Líbano desplegar su ejército en la zona evacuada por Israel. París exige esa condición antes de enviar cascos azules franceses.
Ayer viernes, las autoridades libanesas aplazaron hasta el sábado la prosecución de la verificación de la retirada israelí más allá de la línea azul (color de la ONU) fijada por el organismo internacional, debido a problemas de carácter técnico surgidos en el mismo terreno, indicó el portavoz de la Fuerza interina de la ONU en Líbano (Finul), Timur Goksel.
«Hay discusiones técnicas sobre datos de localización que la Finul no está en medida de discutir», precisó el vocero.
«No conocemos estos asuntos, un experto de la ONU estará disponible mañana (sábado) para responder a las preguntas del lado libanés», indicó Goksel.
La certificación por la ONU de la retirada israelí es condición indispensable antes del despliegue de los cascos azules de la Finul para ayudar al Líbano a restaurar su soberanía.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, afirmó ayer viernes que esperaba poder certificar el retiro israelí del sur de Líbano, a más tardar en 48 horas.
La ONU esperaba desde el miércoles una respuesta de Israel sobre el trazado de la línea de retirada cerca del kibbutz de Misgav Am, sobre el que existe una diferencia de interpretación entre expertos de la ONU e israelíes.
Finalmente, la presidencia del Consejo israelí publicó el jueves por la tarde un comunicado pidiendo a la Finul «que despliegue los más rápidamente posible los equipos de verificación, que podrán confirmar que Israel se posicionó sobre la frontera internacional, conforme a la resolución 425″.
El Líbano había emitido reservas sobre tres puntos de la frontera, Misgav Am, Rmeich y Metulla.
El kibbutz de Misgav Am, en la región llamada el «Dedo de Galilea» (norte de Israel), se «desbordó hacia el oeste» sobre territorio libanés, según una fuente oficial libanesa.
Hasta hace veinte años, la frontera internacional era también el límite del kibbutz de Misgav Am, pero tras la infiltración de un comando llegado del Líbano que mató a 3 miembros del kibbutz, el ejército erigió, a 300 metros en territorio libanés, un nuevo límite fronterizo, manteniendo el anterior, y creando una «tierra de nadie» situada entre el kibbutz y el Líbano.
Cada equipo de supervisión, de ambas partes de la frontera entre el Líbano e Israel está constituido por oficiales de la Finul y del país concernido.
Interrogado sobre la presencia de soldados israelíes en el poblado de Abassiyé, que es libanés, Goksel declaró que cuando los equipos de la Finul lleguen allí, «tendrán que haberse ido».
Más de 7.000 libaneses, oriundos de siete localidades chiítas anexionadas en 1948 al Estado de Israel: Tarbikha, Adass, Salha, Malkiyé, Hunine, Nabi Yuchaa e Ibn al-Qamh, llegaron este viernes hasta la frontera para reclamar a gritos la restitución de sus poblados, que ahora tienen nombres hebreos.
Un niño palestino de seis años fue herido por una bala disparada por un soldado israelí ayer viernes cuando jóvenes lanzaban piedras contra su puesto fronterizo, informó una fuente médica.
Según el doctor Walid Ramadan, una bala atravesó el hombro de Bilal Tahbich, «sin romper huesos ni arterias. «La herida era profunda y el niño fue operado con anestesia general», declaró a la AFP el médico.
El niño había llegado con sus padres desde el campamento de refugiados palestinos de Ain Helué, cerca de Saida (Líbano sur), para visitar la «Puerta de Fátima», transformada en «lugar de peregrinaje» desde la retirada israelí el 24 de mayo pasado.
Finalmente, Israel delimitó su frontera marítima con Líbano instalando a lo largo de un kilómetro en el mar cien grandes globos rojos, a partir del punto fronterizo de Ras Naqoura, informaron las autoridades portuarias de Tiro (Líbano).
Lanchas rápidas israelíes, que vigilaron la operación, empezaron ayer viernes a patrullar detrás de esa línea, ubicada a unos kilómetros de Beirut, capital de Líbano.
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