Tras un fin de semana victorioso en la interna demócrata

John Kerry se apresta a conquistar el sur de EEUU

Con su triunfo en nueve de once estados desde que comenzó la carrera a mediados de enero, John Kerry sacó una considerable ventaja sobre los otros cinco demócratas aún en liza.

El senador de 60 años demostró su fuerza el sábado al ganar ampliamente en dos estados importantes, Michigan (norte) y Washington (noroeste), donde obtuvo 52%; y 48%; de los votos respectivamente.

Después de Maine (noreste) el domingo, le esperan el martes dos citas importantes, Virginia y Tennessee, dos estados del sur que siempre fueron difíciles para los candidatos oriundos del norte.

Pero John Kerry, senador de Massachusetts, un estado rico del noreste de Estados Unidos, pretende demostrar que puede competir en todo el país y sobre todo en el sur, menos rico y más conservador.

«No me preocupa hacer campaña en el sur para hablar allí de empleo, educación, salud y medio ambiente. Creo que es (George W.) Bush quien debe estar preocupado por tener que venir aquí», declaró el sábado en Virginia.

El presidente republicano se declaró el domingo convencido de que ganará la elección presidencial del 2 de noviembre. «No voy a perder (…). No tengo previsto perder», declaró a la cadena de televisión NBC. Se negó a hablar de John Kerry, señalando que aún «no es el candidato designado».

Kerry endureció desde hace algunos días sus ataques directos contra George W. Bush, una estrategia que pretende convertir en un hecho consumado su candidatura y hacerlo aparecer como el mejor ubicado para derrotarlo, según analistas.

En su camino se interponen, sin embargo, dos candidatos demócratas del sur, John Edwards, senador de Carolina del Norte, y el general retirado Wesley Clark, educado en Arkansas, quienes basan sus últimas esperanzas en Virginia y Tennessee.

El mejor ubicado de los dos es John Edwards, un senador de 50 años, que logró imponerse en un estado y figura en buena posición en las primarias con una «campaña optimista». El domingo dijo que estaba decidido a seguir en la carrera tanto tiempo como sus finanzas se lo permitan.

Clark, en cambio, podría abandonar en caso de derrota en Tennessee.

La maratón electoral parece cada vez más un calvario para el candidato que partió a la cabeza en los sondeos, Howard Dean, quien continúa sin ganar en un solo estado. El ex gobernador de Vermont no consiguió triunfar el sábado en el estado de Washington, donde su discurso anti-establishment y anti-guerra en Irak era, sin embargo, muy aplaudido hace un mes. Dean también pierde apoyos, como el de la importante Federación Sindical de Empleados Administrativos.

Presentándose como «la alternativa a John Kerry», dio a entender que abandonaría si no ganaba la primaria de Wisconsin (norte) el 17 de febrero.

Al margen de la investidura, Kerry debe conquistar el corazón de electores que, según los sondeos, lo eligen más por motivos racionales que por entusiasmo. «Voto por él, porque mi prioridad es elegir a aquel que tiene más posibilidades de vencer a Bush», explicó uno de ellos en Michigan, Tom Barton, partidario de la consigna «CSB» («Cualquiera salvo Bush»), muy extendida entre los demócratas.

Antiguo héroe de la guerra de Vietnam, Kerry es para muchos el prototipo del «político de Washington», donde ocupa una banca de senador desde 1984. *

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