Uruguayos anulan matrimonios en Roma
Brasil y Uruguay son los dos paases latinoamericanos que solicitaron la mayor cantidad de pedidos de anulación de matrimonios hasta diciembre del 2002, mientras la Argentina y México están últimos en la clasificación dada a conocer por el tribunal de la Sacra Rota.
Brasil, con 30 pedidos en el 2002, ocupa el tercer lugar entre los países que presentaron instancias al tribunal eclesiástico de Roma, mientras la Argentina y México presentaron una sola.
Uruguay, con 23 pedidos de anulaciones, figura también a la cabeza de la lista de países con una mayor cantidad de pedidos al tribunal apostólico de la Rota Romana, tercera y última instancia judicial eclesiástica.
Italia, con 225 solicitudes, es el país que presentó más instancias de anulación, seguido por Estados Unidos con 90, Brasil con 30, Polonia con 24 y Uruguay con 23. En los últimos puestos figuran la Argentina, Bélgica, Ciudad del Vaticano, México y Suiza.
En total los países europeos presentaron 627 instancias, mientras que América del Norte, Central y del Sur presentaron un total de 390.
En general los pedidos de anulación matrimonial aumentaron considerablemente en los últimos años, hasta tocar la cifra de 1.280 en el 2002.
El proceso de anulación es lento, como lo demuestra el hecho que de las 1.371 causas examinadas por el tribunal eclesiástico en el 2002 fueron emitidas sólo 136 sentencias definitivas.
Sólo en 62 casos fue reconocida la nulidad del matrimonio, por causas que van de la impotencia a la bigamia, mientras que en otros 73 no fueron aceptadas las razones aducidas, incluyendo el de una mujer que motivó su pedido con el alcoholismo del marido.
El más reciente volumen de sentencias matrimoniales emitidas por la Romana Rota confirma también la orientación del tribunal eclesiástico a mantener el vínculo y no a disolverlo.
Fue rechazado, por ejemplo, el pedido de un hombre que quería anular el matrimonio porque su mujer no le había dicho que no podía tener hijos, y el de otro que se había casado «porque temía que el padre lo echara de su casa». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad