Pertenencias de los soldados entre los escombros del último ataque en Irak
Un cuaderno lleno de barro con las primeras líneas de una carta en español y un formulario de suscripción a una revista masculina rellenado por un soldado de la 4ª División estadounidense, yacen entre los destrozos del ataque perpetrado este sábado en una carretera en el norte de Bagdad.
«Estoy en el desierto esperando a que saquen mi vehículo, con un cable…», escribe el autor anónimo de la carta inacabada y sin fecha dirigida a «mi querida… (sigue el nombre de una mujer)».
El cuaderno, casi vacío, con excepción de unas cuantas cifras, apareció en el socavón provocado por la explosión, a una orilla de la carretera que atraviesa el pueblo agrícola de Machahidah.
En el mismo sitio, donde todavía huele a quemado, horas después del ataque que destruyó el vehículo blindado Bradley, entre los amasijos de metal, uno de sus compañeros de armas ha dejado detrás de él un sobre y el formulario para suscribirse durante un año a la revista masculina FHM.
Tres soldados de la 4ª División de Infantería y dos miembros de la defensa civil iraquí perdieron la vida en la explosión de una bomba al paso de su vehículo por esta carretera de Machahidah, a una treintena de km al norte de Bagdad, según el ejército estadounidense.
«La bomba improvisada fue accionada al paso del Bradley», afirmó el teniente coronel Bill MacDonald, de la 4ª División de Infantería.
Según las primeras pruebas, la bomba estaba compuesta probablemente por dos obuses de artillería de 155 mm atados a una cantidad indeterminada de explosivos y fue accionada a distancia, indicó a la AFP en Tikrit (180 km al norte de Bagdad).
«Si Dios lo quiere, éste no es más que el inicio de las operaciones», declaró, a condición de permanecer en el anonimato, un hombre con barba que llevaba un keffieh rojo (tradicional pañuelo palestino), que acudió desde los alrededores con algunas decenas de personas después que las fuerzas estadounidenses acabaron la evacuación de los restos, entre ellos la carcasa carbonizada del Bradley y su torreta arrancada de cuajo.
Pero a diferencia de lo que suele ocurrir en las operaciones de la guerrilla en las regiones sunitas en el norte y oeste de Bagdad, no había manifestaciones de alegría entre los curiosos. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad