Bush lanza programa lunar y espacial a diez meses de la elección presidencial
Bush detalló el programa, ya revelado por la prensa estadounidense, durante un discurso en la sede de la agencia espacial estadounidense (NASA) en Washington en la jornada de ayer.
«Voy a hablar del espíritu de búsqueda y exploración, de búsqueda de nuevos horizontes y de la inversión en un programa que logre su objetivo», dijo el mandatario el martes a la prensa al margen de la Cumbre de las Américas de Monterrey, México.
La Luna, sobre la cual astronautas estadounidenses posaron sus pies por vez primera en julio de 1969 (Apolo 11) y por última en diciembre de 1972 (Apolo 17), será el principal objetivo del nuevo programa, pero que en esta oportunidad deberá servir de plataforma para nuevas misiones más audaces, como Marte.
Uno de los intereses de tener una presencia permanente en la Luna, además de su potencial científico, es el lanzamiento de naves a otros planetas, que requerirán de menor energía debido a una gravedad seis veces menor que en la Tierra.
Asimismo, Bush deberá encontrar un reemplazo para los trasbordadores espaciales, cuyo primer vuelo se remonta a abril de 1981. Poco después del accidente en febrero de 2003 del Columbia, que se desintegró al ingresar en la atmósfera provocando la muerte de los siete astronautas que iban a bordo, Bush había prometido que «nuestros viajes al espacio continuarán».
La reanudación de los vuelos de los trasbordadores está prevista para el próximo otoño boreal. La NASA con la flota actual de tres orbitales hasta la llegada, prevista para 2010, de su reemplazo, un avión espacial orbital aún en etapa experimental.
A menos de 10 meses de la elección presidencial, Bush busca suscitar un entusiasmo similar al logrado en mayo de 1961 cuando el entonces presidente John F. Kennedy lanzó el programa Apolo para enviar hombres a la Luna en un plazo de diez años.
Pero debe hacer frente a diversos obstáculos, entre los cuales el más evidente es el financiamiento.
Desde el inicio de su presidencia en 2001, el presupuesto federal pasó de una situación de excedente a un déficit que podría alcanzar los 500.000 millones de dólares en 2004.
George Bush padre había pedido a la NASA en 1989, cuando ejercía la primera magistratura, evaluar un programa de exploración y explotación lunar. Una suma potencial de 400.000 millones de dólares asustó entonces al Congreso, que enterró el proyecto.
Para no repetir el precedente, Bush hijo deberá enmarcar el programa en un crecimiento anual de 5%; del presupuesto actual de la NASA, de unos 15.000 millones de dólares, y hacer economía en otros programas.
Un nuevo programa espacial permitiría asimismo mantener los empleos vinculados al sector en Florida y en Texas, dos estados del sur de la Unión que albergan el grueso de las actividades de la NASA y de sus subcontratistas.
Florida volverá a ser un estado clave en la elección presidencial del 2 de noviembre –allí se dilucidaron los comicios de 2000– y Bush fue gobernador de Texas antes de llegar a la Casa Blanca. *
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