El príncipe Carlos, interrogado por agentes de Scotland Yard

La muerte de la princesa Diana sigue sin aclararse

Esa noticia se conoció poco después de que el príncipe Carlos fuera interrogado por agentes policiales ante supuestas acusaciones de haber mandado a matar a su ex esposa, en un escándalo que no hace más que alimentar las teorías de conspiración por la muerte de Diana.

Según informó ayer el periódico inglés «The Times», Scotland Yard duda sobre la autenticidad de las pruebas de sangre tomadas al chofer de Diana, Henri Paul, acusado de manejar en estado de ebriedad y drogado, lo que –según la versión oficial– causó el accidente fatal.

Cuatro días después de que el magistrado británico Michael Burgess diera por comenzada la investigación judicial por la muerte de Lady Di y su pareja, el egipcio Dodi Al Fayed, el periódico de Londres descubrió que había «mucha preocupación» por parte de la policía británica sobre la evidencia forense de la investigación francesa, cerrada en 1999.

Según fuentes de Scotland Yard, las autoridades francesas no lograron realizar un examen de ADN para comprobar definitivamente que la muestra pertenecía al chofer Henri Paul.

Estas revelaciones amenazan la conclusión que se tomó en esa investigación, y que determinó que Diana y Dodi murieron en las primeras horas del 31 de agosto de 1997, cuando el chofer que manejaba el auto en el que viajaban provocara un accidente por su estado de ebriedad y consumo de drogas en el puente de Alma, en París.

Pero ahora, la policía británica sospecha sobre la prueba de sangre de Paul, que contenía alto nivel de monóxido de carbono y era tan exagerada que el chofer hubiera tenido dificultades para caminar y conducir el automóvil.

«Las autoridades en Londres temen que haya habido una mezcla inocente de pruebas en el laboratorio o en la morgue, y que eso llevara a que se examinara el suministro equivocado», escribió el diario.

Otra posibilidad es que la prueba de sangre se tomara del cadáver de una persona envenenada con monóxido de carbono, un gas mortal que se encuentra en zonas de alta combustión.

Por su parte, el padre de Dodi y dueño de la cadena de tiendas Harrod’s, Mohamed Al Fayed, quien sostiene que la pareja fue víctima de un complot de los servicios secretos británicos, exigió a las autoridades francesas realizar un nuevo examen químico por la sangre de Paul, pero el juez Herve Stephan se negó al pedido.

El pasado martes, Burgess llamó a Scotland Yard a investigar las circunstancias de la muerte de Lady Di y Dodi, además de anunciar su decisión de aplazar por un año la pesquisa judicial de ambas muertes, hasta que los agentes británicos aporten datos sobre el episodio.

La investigación se dio a conocer el mismo día que el tabloide inglés «Daily Mirror» divulgara una carta enviada al mayordomo Paul Burrell y escrita por Diana diez meses antes de morir, en la que afirmó que su marido, el príncipe Carlos, planeaba matarla en un accidente de coche para casarse con su amante, Camilla Parker-Bowles.

«Mi marido planea un accidente en mi automóvil, con un fallo en los frenos que me provoque graves heridas craneales y tener el camino libre para casarse», escribió Lady Di.

Ayer se conoció además que el príncipe Carlos fue interrogado por Scotland Yard, por las acusaciones de haber mandado a matar a Diana en un accidente automovilístico.

El Alto Comisionado de la policía, John Stevens, actuando bajo las órdenes de Burgess, se reunió con el heredero a la corona en Clarence House, su residencia en Londres, donde dialogaron durante una hora y discutieron algunos detalles de las acusaciones, así como también de la controvertida relación que mantenía con la princesa Diana meses antes de su muerte.

Un portavoz de Carlos declaró: «No tenemos nada que comentar acerca de la reunión entre el príncipe Carlos y Stevens, estos son asuntos de la investigación judicial». *

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