El gobierno iraquí crítica la decisión de Washington
«El anuncio formal de que es un prisionero de guerra no cambia en nada nuestro punto de vista», declaró a la AFP en Ginebra el portavoz del CICR, Ian Piper.
El Pentágono confirmó oficialmente el viernes por la noche que Saddam Hussein, capturado el 13 de diciembre en Irak por las tropas estadounidenses al norte del país, «gozará del estatuto de prisionero de guerra enemigo».
La portavoz del CICR en Irak, Nada Dumani, actualmente en Amman, aseguró que «el estatuto de prisionero de guerra concedido a Saddam Hussein es jurídicamente aceptable porque éste era jefe de las fuerzas armadas iraquíes».
«A partir de ahora, la tercera Convención de Ginebra referente a los prisioneros de guerra debe ser aplicada», añadió.
Poco después de su captura, el CICR anunció que seguiría el caso de Saddam Hussein «como hace en el caso de cualquier presunto prisionero de guerra». El pasado 30 de diciembre, el Comité había anunciado que pidió a la coalición dirigida por los estadounidenses el derecho a visitar al detenido.
La Tercera convención, aprobada el 12 de agosto de 1949 y «relativa al tratamiento de los prisioneros de guerra» define las obligaciones de los beligerantes.
Así pues, en su artículo 17 este texto explica que «un prisionero de guerra que se niegue a responder a las preguntas no puede ser amenazado, insultado o sometido a tratos degradantes». Tampoco puede sufrir «torturas físicas ni mentales».
En su artículo 18, precisa que las «sumas de dinero en posesión de prisioneros de guerra no pueden serles retiradas, salvo por orden de un oficial y a cambio de un recibo». En el momento de su detención, el presidente derrocado iraquí tenía 750.000 dólares.
Además y según este texto internacional, Saddam Hussein, que se otorgó a sí mismo el grado de mariscal y posee una impresionante colección de medallas también tiene derecho a llevarlas en la cárcel.
La decisión estadounidense irritó al Consejo de gobierno de transición iraquí. «Este estatuto le da el derecho de no responder a las preguntas durante la investigación. Queremos que la investigación sea llevada a su fin y que él coopere», afirmó Samir Sumeida, miembro sunita del Consejo.
«Para nosotros, es un ciudadano iraquí que cometió crímenes y debe ser juzgado según la ley y ante un tribunal de su país. Es un criminal internacional y existen todas las pruebas de que ha cometido crímenes contra la humanidad», añadió.
El juez Dara Nurreddin, que dirige dentro de este Consejo el comité jurídico, no apreció la decisión estadounidense.
«La declaración del Pentágono no nos afecta. Es un criminal que cometió delitos contra los iraquíes y debe ser juzgado por los iraquíes ante un tribunal iraquí», resaltó.
«Me extraña que el Pentágono declare hoy que Saddam Hussein es un prisionero de guerra después de que Estados Unidos decretara el 1 de mayo el fin de las operaciones militares en Irak», añadió.
Sin embargo, el presidente del Consejo de gobierno, Adnan Pachachi, consideró que era «normal que Saddam Hussein fuese tratado como un prisionero de guerra».
«No hay ninguna contradicción entre el hecho de que sea considerado un prisionero de guerra y que sea juzgado por crímenes contra la humanidad», concluyó. *
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