EEUU apunta de nuevo a la Luna, pensando en Marte
El presidente George W. Bush anunciará la semana próxima una iniciativa que resulta directamente de los trabajos de un grupo intergubernamental formado tras el accidente del Columbia a principios de 2003 para definir la nueva política espacial norteamericana.
La idea de un regreso a la Luna era hasta ahora un proyecto de empresas privadas y de nostálgicos de la conquista espacial. Ningún plan de vuelo lunar tripulado estaba en la agenda de la NASA hasta principios de 2003, señaló a la AFP el director de relaciones públicas de la agencia espacial, Don Savage.
Los grandes defensores de una reanudación de la exploración, como el fundador de la Space Frontier Foundation en California, Rick Tumlinson, ven a la Luna como un trampolín necesario para aprender a vivir en el espacio.
«Desarrollar una infraestructura fuerte, que incluya un sistema de transporte entre la Tierra y la Luna, facilitará un viaje a Marte», dijo Tumlinson a la AFP, advirtiendo a la NASA contra «una nueva misión para plantar una bandera y dejar la huella del pie. No queremos eso, se necesita algo duradero».
Para él, «trabajando entre la Tierra y la Luna (a 400.000 km de distancia) aprenderemos a hacer funcionar sistemas en el espacio, de manera de no lanzarse apresuradamente a Marte sin la capacidad de durar».
Europa ha sido la primera en situar nuevamente a la Luna a la orden del día con el lanzamiento a fines de septiembre de 2003 de una sonda lunar, SMART–1.
En órbita lunar desde diciembre, la sonda debería ayudar a los científicos a dilucidar los enigmas de la formación de la Luna, su composición mineral, la presencia de agua y en qué cantidades, gracias a su espectrómetro de rayos X y a una cámara de video de alta resolución. La Luna también suscita iniciativas privadas, entre ellas la de la empresa estadounidense Transorbital, que con su satélite Trailblazer –que será lanzado por la agencia espacial rusa– quiere tomar imágenes de la superficie lunar, con la prioridad de visitar los sitios donde caminaron los astronautas de las misiones Apolo entre 1969 y 1972.
Otra firma estadounidense, LunaCorp, se dispone a lanzar su satélite SuperSat a fines de 2004, a un costo de 20 millones de dólares, una gota de agua comparada con las sumas que moviliza la NASA, cuyo presupuesto anual supera los 15.000 millones de dólares.
En relación a la reanudación de los vuelos tripulados, son los chinos quienes arrancaron primero aludiendo desde 2002 a una exploración de la Luna en 2010 y al establecimiento de una base humana, según Oyang Ziyuan, director científico del programa chino de exploración espacial. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad