Un millón de dólares
El texto del acuerdo, que otorgará en total 170 millones de dólares, fue firmado por el director de la Fundación Kadafi, Abdu Salam, el vocero de las familias de las víctimas, Guillaume Denoix de Saint-Marc, el abogado de la asociación SOS Atentados, Francis Szpiner, un notario y un representante de un banco que certificó el primer cheque por 42,5 millones de dólares.
Las familias recibirán los tres pagos restantes en los próximos seis meses. En la firma del acuerdo, en el estudio de un abogado parisiense, estuvieron presentes los representantes de 11 familias francesas y africanas que tuvieron parientes muertos en el atentado, cometido sobre los cielos del desierto de Teneré, en Níger.
Según Denoix de Saint-Marc, representantes de las familias de las víctimas, la negociación concluyó «sin contrapartida». En cuanto al destino de los seis miembros de los servicios libios condenados a cadena perpetua en contumacia por un tribunal de París en 1999 –entre ellos un cuñado de Muammar Kadafi– decidirá «con toda independencia la justicia francesa».
Por ahora, los seis libios condenados en Francia tienen pedido de captura vigente hasta 2019.
Por el contrario, como se preveía en caso de la firma de un acuerdo, probablemente será retirada la denuncia de la asociación SOS Atentados contra Kadafi por complicidad en el atentado, frente a la Corte Europea por los Derechos Humanos.
En 2001, al pronunciarse sobre la denuncia, la Corte de Casación francesa había establecido que Francia no puede procesar a Kadafi por el atentado porque «las costumbres internacionales» se oponen al procesamiento de un jefe de Estado.
El atentado contra del DC-10 de UTA causó 170 víctimas de 17 nacionalidades; 54 de ellos eran franceses.
Después de la sentencia emitida en Francia en 1999 contra los seis libios, en 2000 Trípoli –que nunca admitió responsabilidad directa en el atentado– aceptó pagar 32,7 millones de euros de indemnización, de los cuales 11,3 millones a los 311 parientes de las víctimas constituidas en parte civil.
Las familias, sin embargo, protestaron varias veces por el «escaso» monto de la indemnización, ayer fijada finalmente en un millón de dólares por cada víctima.
Sobre la delicada cuestión se insertó además el acuerdo de agosto entre Trípoli por un lado y Estados Unidos y Gran Bretaña por otro sobre las compensaciones que Libia pagaría a las familias de las 170 víctimas del atentado cometido contra un avión de Pan Am en 1988, sobre los cielos de Lockerbie (Escocia).
Ese acuerdo, que otorgó 10 millones de dólares por familia, había parecido a los franceses muy superior al que lograron por las víctimas del DC-10 de UTA. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad