Brasil pidió que sus ciudadanos sean exceptuados de controles

Canciller brasileño convocó a la embajadora de EEUU

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil informó ayer que el canciller brasileño, Celso Amorim, convocó a la embajadora norteamericana en Brasil, Donna Hrinak, para pedirle que los ciudadanos brasileños sean exceptuados de la toma de huellas digitales y fotografías cuando ingresan a Estados Unidos.

Amorin reiteró a la embajadora «la importancia de que se encuentre, como ya sucede con los ciudadanos de otros 27 países, una solución que permita eximir a los brasileños de los procedimientos de control», dice la nota de la Cancillería.

Estados Unidos puso en marcha un nuevo sistema de control que prevé fotografiar y tomar las huellas digitales de todos los viajeros que llegan al país.

Sólo están exceptuados los ciudadanos de los 27 países que no necesitan visa.

En la reunión, que se realizó el martes por la noche, Amorim dijo a la embajadora que «la principal preocupación del gobierno brasileño en este tema es mantener el alto nivel de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos», agrega la nota.

El canciller Amorim abordó también en su reunión con la embajadora «las medidas de identificación que están siendo aplicadas en este momento a ciudadanos norteamericanos que entran al Brasil, por una orden judicial».

Un juez brasileño, Julier Sebastiao da Silva, ordenó a las autoridades brasileñas fotografiar y tomar las huellas digitales de los norteamericanos que llegan al Brasil.

El juez invocó el principio de «reciprocidad diplomática» frente a los severos controles que Estados Unidos aplica desde el lunes a los viajeros con visa que llegan al país.

Sin embargo, el Departamento de Estado norteamericano se quejó de las demoras que provocan esos controles, y sostuvo que las medidas norteamericanas fueron preparadas durante un año para no provocar atrasos en los trámites de ingreso.

«Me gustaría que los brasileños explicaran por qué están haciendo eso: si por castigo o por reciprocidad», se preguntó el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher.

La nota oficial de la Cancillería brasileña dice que ante la «necesidad de asegurar un tratamiento digno a los brasileños que ingresan a Estados Unidos, se examina la posibilidad de aplicar el principio de reciprocidad en el control del ingreso de ciudadanos norteamericanos a Brasil».

Las demoras que provocan los controles llevaron al ministro de Turismo, Wilfredo Mares Guia, a asegurar que haría «todo lo posible» por anular la orden judicial.

Sin embargo, el gobierno de Lula aún no se ha pronunciado oficialmente sobre la cuestión, y el comunicado de la Cancillería de ayer es el primero desde que comenzaron los controles.

Por su parte, la alcaldía de Rio de Janeiro presentó una apelación a la sentencia, que ayer ya fue rechazada por el magistrado de turno en Rio de Janeiro.

La jueza, Cynthia Leite Marques, sostuvo que la apelación debe ser girada ante la Justicia federal de Mato Grosso, a la que pertenece el juez Silva, que ayer recibió la solidaridad de sus colegas de la Asociación de Jueces Federales. *

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