Brasil "ficha" a norteamericanos
El juez federal Julier Sebastiao da Silva ordenó a la Policía Federal someter a los turistas norteamericanos que llegan al Brasil a los mismos controles que Estados Unidos aplicará a los visitantes extranjeros a partir del lunes.
Todo viajero con visa que llegue a Estados Unidos deberá dejar sus huellas digitales y ser fotografiado, en el marco de nuevas medidas contra el terrorismo.
El juez Da Silva invocó la «reciprocidad diplomática» para que lo mismo tengan que hacer los norteamericanos que llegan al Brasil. Las autoridades cariocas dicen que, en cambio, se trata de una «represalia».
La medida era implementada hasta ahora sólo en un aeropuerto de San Pablo, pero la Policía ya informó a sus delegaciones en todo el país, por lo que los controles se extendieron ayer a todas las ciudades, entre ellas a Rio de Janeiro.
Nueve aviones llegaban ayer al aeropuerto «Antonio Carlos Jobim» de la «cidade maravilhosa», con cientos de norteamericanos a bordo, que eran informados durante el vuelo que iban a tener que enfrentar los severos controles.
«Hubiera preferido que no fuera así, dijo Richard Iss, uno de los turistas norteamericanos que ayer desembarcó en el aeropuerto de Rio de Janeiro, pero lo encuentro lógico, porque también Estados Unidos lo hará».
La sentencia del juez Da Silva obliga también al gobierno de Lula a «hacer gestiones ante las autoridades norteamericanas, para que los brasileños sean excluidos de la exigencia (de un mayor control) para la entrada y salida de Estados Unidos».
La cancillería brasileña ya envió una nota al departamento de Estado, informando la decisión del juez, pero diplomáticos admiten que será muy difícil modificar las exigencias del departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos.
El gobierno norteamericano precisó que la medida que entrará en vigencia el lunes alcanzará a todos los extranjeros que lleguen con visa, y no sólo a los de algunos países, y por lo tanto será muy difícil excluir a algún país.
Sólo quedarán fuera del control los ciudadanos de los 26 países que no necesitan visa actualmente para ingresar a Estados Unidos.
La sentencia judicial tomó por sorpresa a la Policía, cuyos voceros admitieron que, como se quejó el alcalde de Rio de Janeiro, no saben qué harán con los datos recogidos, fortaleciendo la impresión de que se trata de una «represalia».
Además, Brasil no cuenta con la tecnología necesaria para obtener digitalmente las huellas, por lo que los turistas norteamericanos deben impregnar sus dedos en tinta, según el método tradicional, lo que en San Pablo generó demoras de hasta dos horas.
Mientras el gobierno de Lula da Silva estudia si apelará la decisión del juez, la alcaldía de Rio de Janeiro y el gobierno del estado ya anunciaron su intención de recurrir a la Justicia para bloquear la sentencia.
Maía, el alcalde de Rio, calificó la medida de «burra» y dijo que la misma «nos ridiculiza ante el mundo cuando se aproxima el carnaval, marca de nuestra identidad cultural».
El secretario de Turismo del estado, Sergio Ricardo de Almeida, dijo que el gobierno estadual apelará a la Justicia argumentando que no existe «reciprocidad», ya que la medida brasileña afectará al turismo y, por lo tanto, provocará desempleo, pérdida de ingresos y crisis económica.
«Si fuera una decisión del Congreso sería una regla soberana, a pesar de que no la compartamos, dijo Almeida. Pero una sentencia como ésta necesita ser anulada».
Según datos oficiales, cada año entran al Brasil por sus aeropuertos al menos 580.000 pasajeros procedentes de Estados Unidos, el 22,38 por ciento del total de turistas, de los cuales 130.000 lo hacen por Rio de Janeiro. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad