Al cierre de nuestra edición, encuestas a boca de urna daban como ganador al candidato derechista

Oscar Berger se perfila como el nuevo presidente de Guatemala

Así lo reveló la radio Super Cadena Grande 89,7, que precisó que sobre un muestreo de 1.000 casos, el postulante de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el ingeniero Alvaro Colom, obtenía en el mismo distrito el 33 por ciento de los votos.

La emisora está difundiendo resultados parciales de mesas aisladas en todo el país, y los guarismos parecen confirmar la tendencia que asigna el triunfo -y consecuentemente, la presidencia del país- a Berger.

Las urnas se cerraron a las 18 locales (0 GMT) con una baja afluencia de votantes, estimada por analistas locales en el orden del 45 al 55 por ciento de los ciudadanos habilitados para votar.

Se cerró la elección con Berger como favorito

Los guatemaltecos acudieron pacíficamente este domingo a las urnas para la segundo ronda de las elecciones presidenciales a las que el ex alcalde derechista Oscar Berger llegó como favorito de las encuestas frente al centro derechista Alvaro Colom.

Los comicios transcurrieron en tranquilidad con una mediana asistencia a los locales de votación de los más de cinco millones de ciudadanos que debían escoger entre Berger candidato de la Gran Alianza Nacional (GANA) y Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, centro derecha).

Aunque las encuestas daban como favorito a Berger de 57 años, el candidato aseguró que prefería esperar el escrutinio de los votos y no «adelantarnos a un triunfalismo».

Por el contrario, Colom, de 52 años, dijo que preveía un triunfo suyo, por un margen de entre ocho y 12 puntos porcentuales y cifró sus esperanzas en recoger el voto de los indígenas, quienes constituyen el 41%; de los 11,2 millones de guatemaltecos.

El próximo gobierno que resulte electo, deberá suceder al presidente Alfonso Portillo, para un periodo de cuatro años a partir del próximo 14 de enero.

Distintos sectores reportaron una relativa baja afluencia de electores, la que podría obedecer a las vacaciones de fin de año.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral Oscar Bolaños estimó, sin embargo, que el abstencionismo podría sea inferior al 58,99%; registrado en la segunda vuelta de hace cuatro años. La misión de observadores de la OEA recibió la denuncia de que propietarios de ingenios azucareros en la costa sur del país vedaron a sus trabajadores del derecho para ir a votar pero la misión dijo que solo confirmó un caso.

El proceso de este domingo se inició con rapidez y en los primeros minutos desaparecieron las incipientes filas frente a las urnas, todo lo contrario a lo que ocurrió en la primera ronda, cuando las quejas por las largas filas se presentaron todo el día.

Entre incidentes mínimos se denunció que fueron lanzadas ‘lañas y tachuelas’ (pequeños clavos de metal) en algunas calles residenciales en el sur y sureste de la capital.

De los 5.073.282 electores empadronados, en noviembre acudieron a votar 2.937.169 (57,89%;), un abstencionismo de 42,11%;, cifra que podría aumentar en esta segunda ronda por las fiestas de fin de año.

El presidente Portillo recomendó a su sucesor que «no se deje presionar por nadie» pues «las presiones son normales para cualquier presidente en cualquier parte del mundo», tras votar en su ciudad natal, Zacapa, 148 km al este de la capital.

«Nosotros esperamos desarrollar una relación bien productiva y cordial con el proximo gobierno, no importa quien sea elegido», señaló de su lado el embajador de Estados Unidos en Guatemala, John Hamilton.

La Premio Nobel de la Paz 1992, la líder indígena Rigoberta Menchú, dijo que buscará eliminar la exclusión de los pueblos mayas con el nuevo presidente electo.

«Hay poca participación de los pueblos indígenas (…) hay que pensar que no estamos hace 15 años, cuando eran los siempre pobres y marginados, ahora tienen que ver a los pueblos indígenas como fuerza política, como fuerza activa propositiva», demandó Menchú.

El presidente electo sustituirá el 14 de enero a Portillo para los próximos cuatro años y será el segundo desde los Acuerdos de Paz de 1996, que pusieron fin a 36 años de guerra que dejó más de 200.000 muertos o desaparecidos.

Según varios analistas guatemaltecos, salvar de la hambruna a miles de personas en áreas rurales del país e impulsar un pacto social para una reestructuración del sistema impositivo, son los retos más importantes y urgentes que enfrentará el presidente que sea electo el domingo. *

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