La policía atribuyó el atentado a la ETA

Concejal del PP asesinado en el País Vasco

Este asesinato es, según la policía, el quinto cometido por ETA desde que esta organización rompió en diciembre pasado la tregua que mantenía desde hacía 14 meses y el séptimo contra un edil del PP desde que esta formación de centroderecha llegó al poder en Madrid en 1996.

Eran las 13H20 locales (11H20 GMT) cuando Jesús María Pedrosa Urkiza, de 57 años de edad, concejal en Durango, fue asesinado por un desconocido que le disparó un tiro en la cabeza, cuando se encontraba en el centro de esta ciudad situada a unos 20 km de Bilbao.

Minutos después del atentado, la policía autónoma vasca, la Ertzaintza, cerraba la zona, mientras el cuerpo de Urkiza permanecía sobre la acera, cubierto con una sábana blanca sobre la que se había formado una mancha de sangre a la altura de la cabeza.

Inmediatamente, el ministro español del Interior, Jaime Mayor Oreja, y el vicepresidente del gobierno, Mariano Rajoy, acudieron al lugar del atentado.

Simultáneamente, la gran mayoría de los partidos políticos y organizaciones sociales multiplicaron sus comunicados de condena a este nuevo atentado, llamando a la celebración de manifestaciones de repulsa.

El rey Juan Carlos envió un telegrama de pésame a la familia de Urkiza, en el que condenaba este «asesinato brutal».

Diversas manifestaciones fueron convocadas para el lunes en todo el territorio español para protestar contra el asesinato de Pedrosa Urkiza.

La Federación Española de Municipios y Provincias, presidida por una alcadesa del PP, llamó a los algo más de 8.000 alcaldes del reino a organizar el lunes manifestaciones silenciosas de cinco minutos a las 12H00 locales (10H00 GMT) en repulsa por el asesinato de Pedrosa.

El presidente del gobierno autónomo vasco, Juan José Ibarretxe, quien expresó su «más rotunda condena a ETA» por este atentado «totalmente injustificado», también invitó a los vascos a una protesta silenciosa de 15 minutos el lunes a mediodía frente a las distintas alcadías de la región.

La única organización política que no ha rechazado este atentado fue la formación independentista radical vasca Euskal Herritarrok (EH), próxima a ETA, que invitó a no caer «en dinámicas estériles de condenas».

Pedrosa Urkiza, que se había negado a llevar escolta, era también miembro del sindicato ELA, una organización nacionalista vasca moderada.

Según un balance del Ministerio del Interior, Urkiza es la víctima mortal número 774 de ETA, una organización que lucha por la independencia del País Vasco desde hace 41 años y que tomó las armas con este objetivo en 1968.

Este atentado llega cuando el gobierno central encabezado por José María Aznar, líder del PP, reelegido como jefe del Ejecutivo español en las legislativas de marzo pasado, ha reafirmado su política de intransigencia frente al terrorismo de ETA.

Al anunciar su vuelta a la lucha armada en diciembre pasado, ETA había acusado al Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado) de «falta de decisión» en la construcción de un País Vasco independiente.

También condenaba la actitud de los gobiernos de Madrid y París, que, según ella, no habían sabido aprovechar la tregua para buscar una solución política al conflicto vasco.

Francia y España decidieron el 23 de mayo pasado, con motivo de la cumbre bilateral de Santander (España, norte), reforzar la cooperación policial y judicial contra el terrorismo de ETA.

En el ámbito político, Aznar, quien también fue víctima de un atentado fallido de ETA en 1995, llamó a los partidos nacionalistas vascos moderados, que gobiernan la región autónoma vasca, a romper totalmente sus lazos con las formaciones independentistas radicales próximas a ETA.

También pidió al PNV que convoque a nuevas elecciones regionales. Pero hasta ahora esa formación se ha negado.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje